La noche es la mitad de la vida, y la mitad mejor. Goethe



domingo, 9 de mayo de 2010

NOCHE ASTRONOMICA

El viernes por la noche el Museo de la Ciencia de Valladolid ofreció una actividad que se publicitó como Noche Astronómica, en la que tuve la fortuna de participar junto a mi compañero de Syrma, Oscar Macho y la propia Directora del Museo, la astrofísica Inés Rodríguez Hidalgo. Aquí podéis ver el cartel anunciador.

El programa de este evento que, como siempre, se celebró en el Auditorio del Museo, tuvo dos actividades diferenciadas: en primer lugar Inés, Oscar y yo desarrollamos un mini Taller de Telescopios que sirvió para contar a los asistentes qué son y cómo funcionan los telescopios, sus principales tipos y las monturas que los soportan. Para ello, sobre el estrado, dispusimos algunos instrumentos de varias arquitecturas para que el público pudiera hacerse una mejor idea de lo que se estaba explicando (una imagen vale más que mil palabras). A pesar del poco tiempo disponible, creo que hicimos una buena semblanza de las opciones disponibles en lo que a la instrumentación óptica amateur se refiere, tocándose muy variadas cuestiones. Hicimos especial hincapié, ya en el turno de preguntas, en el tema de qué hay tener en cuenta a la hora de comprar el primer telescopio, asunto éste que, típicamente, suele abrumar a todos aquellos que se plantean su adquisición. En fin, pienso que la experiencia fue amena y entretenida y no es descartable que volvamos a repetirla. Aprovecho para agradecerle a Inés, la presentación que hizo de nosotros, cuando dijo que pertenecíamos al grupo de los "más profesionales dentro de los astrónomos no profesionales". La frase me llegó, pues representa fielmente el estado actual de nuestra evolución autodidacta tras tantos años de dedicación a la Astronomía. Gracias. Inés Hidalgo es una mujer tremendamente extrovertida y de trato fácil; es de esa clase de personas con las que te encuentras cómodo desde el primer momento, con carisma, pero a la vez accesible y sencilla. Y por supuesto, no me cabe duda, una excelente profesional. Aquí os dejo unos momentos de la actividad.

 Presentando a Celestino, nuestro Dobson de 33 cm. A la izquierda de la imagen Inés Hidalgo.
El gran Oscar Macho a la derecha. Crédito imagen: Tomás Manrique.
Explicando la diferencia entre los telescopios reflectores y los refractores.
Crédito imagen: Tomás Manrique.

Óscar maniobrado con el Lidl-escopio, el pequeño ETX-70 de Meade. A la izquierda
el dorado y Coronado telescopio solar del Museo. Crédito imagen: Tomás Manrique.

Mientras se desarrollaba nuestra charla, el personal técnico del Museo se encargaba de  preparar la conexión para la segunda parte del programa: una Tele-observación astronómica con el telescopio profesional IAC80 del Observatorio del Teide. En el video-chat participaban también junto a nosotros el Consorcio Centro de Ciencia Principia (Málaga), Kutxaespacio de la Ciencia (San Sebastián), Museo de la Ciencia de Castilla-La mancha (Cuenca) y el Parque de las Ciencias de Granada. Desde el IAC80, el astrónomo Alfred Rosenberg, mediante varias cámaras web, nos mostró cómo se abría la cúpula para preparar la observación, el fundamento óptico del telescopio, su movimiento, un primer plano del espejo principal y la rueda portafiltros, que incluso desmontó y no enseñó. Entre otros muchos detalles comentó que dentro de poco el espejo principal será desmontado para aluminizarlo de nuevo. Este punto de la sesión resultó muy instructivo para el público del Museo pues pudieron apreciar las similitudes y diferencias entre un telescopio profesional y los que nosotros les mostramos en la previa. El complemento ideal para nuestro Taller. En el observatorio, junto a Rosenberg se encontraban el astrofotógrafo Daniel López y Natalia Ruiz como operadora de conexión.

El IAC80 y el interior de la cúpula. Crédito imagen: Daniel López.

Seguidamente, pudimos ver varios vídeos sobre la construcción del Gran Telescopio de Canarias y sus características. Aquí nos llevamos una gran sorpresa cuando se hizo, sin previo aviso, una conexión en directo con la sala de control del GTC y pudimos ver cómo trabajaban los astrónomos en ese momento. Una astrónoma también comentó detalles acerca del trabajo en el telescopio. Un momento muy emotivo.

En directo, la sala de control del GTC.
A partir de aquí, ya toda la sesión se dedicó a la observación con el IAC80. Desafortunadamente, el cielo canario del vienes por la noche estaba aquejado de "cirrosis", término éste acuñado por Inés para definir que los cirros cubrían buena parte del cielo y la observación iba a limitarse a los pocos huecos que se abrían entre las nubes. Aun así, pudimos observar varios objetos emblemáticos capturados por la sensible cámara CCD que equipa el IAC80 y gracias a la destreza de Daniel López. Os dejo varios instantes de la observación.

En marcha hacia el primer objeto: el telescopio en proceso de apuntado.

Doble exposición: Rosenberg, en primer plano, expone explicaciones.
Al fondo, Daniel, expone a M51 en banda R con la CCD.

La galaxia M51: han bastado solo tres minutos de exposición para poder
capturarla aún a pesar de las nubes.

En fin, una jornada deliciosa que a más de uno nos puso los dientes largos y en la que disfruté por partida doble. Hasta aquí.

martes, 13 de abril de 2010

ELEONORA, LA COMPAÑERA DE ALCOR

Con estas palabras he titulado un artículo que la revista AstronomíA me publica en este número de abril. Efectivamente, la noticia se difundió a finales de diciembre de 2009: la estrella Alcor tiene una compañera de baja masa (M3V-M4V) que la orbita en unos 90-100 años. La pequeña estrella se localiza a 1" de distancia en dirección 208º. A buen seguro que todos los que me leéis habéis jugado a desdoblar a ojo desnudo la pareja Mizar-Alcor situada en el medio de la cola de la Osa Mayor. Ésta es una práctica que se viene haciendo desde la antigüedad como test de agudeza visual. Verdaderamente, esta emblemática estrella doble ha sido un objeto de interés para los astrónomos desde las épocas más remotas. Hasta me atrevería a decir que es la pareja más famosa. Sin extenderme, pues ya se han escrito ríos de tinta, me gustaría comentar que Mizar es una doble-doble: sus componentes visuales son a su vez dobles espectroscópicas, conformando un sistema cuádruple físico. Desde siempre se ha especulado sobre si la distante Alcor estaría ligada al sistema de Mizar. Pues bien, las más recientes investigaciones además de responder afirmativamente a esta cuestión, también poner de manifiesto que la propia Alcor es a su vez una estrella doble física. De esta forma, estamos ante un nuevo sistema séxtuple que, junto al de Castor en Géminis -y único conocido hasta ahora- se duplica la abundancia de sistemas de seis componentes en la vecindad solar. Aquí, os dejo las imágenes oficiales.

Imagen coronográfica de Alcor B registrada por el equipo de Zimmerman.
Crédito: Project 1640/AMNH


Eleonora registrada por el equipo de Mamajek.
Puede apreciarse la elongación de Alcor B.
Crédito: Universidad de Rochester.

 Y de estos aconteceres trata mi artículo, de dar a conocer los pormenores y detalles del estos descubrimientos que, por cierto, han sido llevados a cabo por dos equipos de astrónomos profesionales (Zimmerman y Mamajek), curiosamente, de manera independiente y coincidente en el tiempo. El descubrimiento de Alcor B (apodada familiarmente como Eleonora) ha sido posible gracias a la utilización de las más modernas técnicas de óptica adaptativa y coronográfica sobre telescopios de 5 y 6,5 metros. Es curioso que los dos equipos de investigadores involucrados en el hallazgo, se han encontrado con Alcor B de manera inesperada, pues la meta de ambos programas de observación era la detección de planetas extrasolares. Una vez más, la serendipia ha dado sus frutos.

Haré un inciso ahora para responder -por este medio- a algunos lectores, quienes tras la leída de mi artículo me han preguntado qué era eso de la serendipia. Ahora no recuerdo dónde, pero una vez leí una frase que -por su certeza- he guardado en mi baúl de las citas imprescindibles. Es esta: "Serendipia: un cóctel de azar y sagacidad". Y es que no se puede definir mejor: tener un poco de fortuna y una mente abierta para saber discernir la trascendencia de lo aparentemente oculto. Sí, una serendipia es un descubrimiento o un hallazgo afortunado e inesperado que, en principio nada tiene que ver lo que se estaba buscando. El término serendipia (todavía no incluido en el diccionario de la RAE) proviene del inglés serendipity. En WikipediA podréis encontrar su procedencia etimológica y más detalles. El caso es que la Ciencia, en general, y la Astronomía, en particular, están sembradas de casos de chiripa, quiero decir, serendipia. Por ejemplo, el principio de Arquímedes, la penicilina o hasta el mismo descubrimiento de América, serían claros casos de serendipia. Y ¡cómo no!, William Herschel descubrió las estrellas binarias por serendipia cuando en realidad lo que perseguía era poder medir la paralaje de una estrella para obtener su distancia. Hasta yo mismo, a mi nivel, he sido presa de la serendipia cuando descubrí mi primer sistema binario -MRI 1- y así lo hice constar en el título del artículo que se publicó en JDSO: Serendipitous Discovery of a New Binary System Candidate ...

Para terminar y volviendo al tema de esta entrada, solo decir que Eleonora aún puede encerrar otra sorpresa: las imágenes de Mamajek muestran una ligera pero evidente elongación de la estrella. ¿Será Alcor B una doble cerrada? Tarde o temprano saldremos de dudas. Os emplazo a que leáis mi artículo en AstronomíA. En él, he desentrañado los dos trabajos profesionales que publican el hallazgo con la única idea de divulgar de manera sencilla el descubrimiento. Espero haberlo conseguido, ya me diréis. La historia de Mizar-Alcor continúa. Hasta aquí.

jueves, 25 de marzo de 2010

DOPPELSTERN

Últimamente he tenido el blog algo desatendido. Ya se sabe, además de las astronómicas, existen otras ocupaciones ineludibles que hay que cuidar. Es lo que tiene esto de no poder dedicarse a tiempo completo a la Astronomía. Aun así, vamos capeando el temporal; eso sí, a costa de robarle horas al sueño, a veces más de las que debiera, siendo frecuente arrancar la jornada laboral (me refiero a la remunerada) con ojos terrosos  exhibiendo una anómala y exuberante esfericidad, similar por el volumen, a los órganos visuales de los batracios.

No quería dejar pasar el mes de marzo, sin dedicar una entrada, a modo de pequeño homenaje, a una muchachita alemana que hemos tenido en casa durante unos días, con motivo de uno de esos típicos y extendidos intercambios culturales que suelen realizar los estudiantes de bachillerato. Y es que Britta, ha cautivado a toda la familia, suponiendo su estancia una experiencia muy enriquecedora que siempre quedará en el recuerdo. Aún falta, para completar el trueque, que mi hijo viaje a Alemania dentro de unos días.

Cómo no, hubo tiempo  también de hablar de Astronomía y en particular sobre estrellas dobles. Incluso fuimos a visitar mi observatorio dado su interés. Le dije en una de las conversaciones, siempre en castellano, pues dominaba muy bien nuestra lengua, que la única palabra que yo sabía en alemán era Doppelstern. ¡No podía ser otra! Siempre he sentido curiosidad por conocer cómo se dice estrella doble en otras lenguas. Y si no, basta con leer el título de este blog. Cada uno tiene sus manías.

Alemania ha sido cuna de relevantes astrónomos dedicados a las Doppelstern. Y diría más, quizá aquellos de más trascendencia por el carácter pionero de sus observaciones. Necesitaría muchas páginas para contar sus aportaciones, de hecho, es algo que vengo escribiendo desde hace tiempo, pero valgan algunas pinceladas sobre sus respectivas obras. Tres de ellos son ya verdaderas leyendas: Mayer, Herschel y Struve.

Christian Mayer (1719-1783), fue uno de los primeros astrónomos dedicados a la observación de estrellas con “comites”. Este término, según comenta el propio Mayer, fue acuñado por John Flamsteed (1646-1720), para designar a la estrella más débil y pequeña de un par. Etimológicamente el término comes asume el significado de acompañante, séquito. Mayer trabajó en el Observatorio Churfürstlich, en Mannheim, del que llegó a ser director. Usando entre 60 y 80 aumentos, que le eran proporcionados por un cuadrante mural de 2,43 metros -construido por John Bird (1709-1776)- observó y registró un número importante de estrellas dobles. En 1779 publica su obra De novis in coelo sidereo Phaenomenis in miris stellarum fixarum comitibus (editado por Typographia Elector Aulica & Academica), donde podemos encontrar una lista con 72 nuevos pares descubiertos por él y una forma de organizar los datos muy metódica y ordenada. Era el primer catálogo de estrellas dobles de la historia. Poco después se compiló un nuevo listado en el que se incorporaban algunas otras dobles que ya habían sido registrados por otros observadores. Este inventario se constituye como el primer catálogo general de estrellas dobles conteniendo un total de 80. El catálogo vio la luz publicándose en 1781 con el título de Verzeichniss aller bisher entdeckten Doppeltsterne, que en nuestro idioma viene a decir “Directorio de todas las estrellas dobles descubiertas hasta la fecha”. La edición corrió a cargo de Johann Elert Bode (1747-1826) en Astronomisches Jahrbuch oder Ephemeris para 1784 (pág. 183-6), un anuario de efemérides astronómicas. Por cada entrada se incluye la magnitud de las componentes, la ascensión recta y la declinación para el año de observación (1777-78) y sus diferencias, la separación de las componentes en segundos de arco (calculada y añadida por Bode) y la localización de la estrella más pequeña del par con respecto a la principal. Este último parámetro es el precursor del ángulo de posición y está dado de manera meramente orientativa según este esquema:

S.E. (Sureste): a la izquierda abajo.

N.E. (Noreste): a la izquierda arriba.

S.W. (Suroeste): a la derecha abajo.

N.W. (Noroeste): a la derecha arriba.

Del mismo modo, Bode explica a los lectores qué son las estrellas dobles, sin duda por lo poco populares que eran. Sencillamente, existía un desconocimiento casi general de tales asociaciones estelares.

A partir de aquí la sucesión de catálogos y descubrimientos es ya un fenómeno imparable. Casi de inmediato, Friedrich Wilhelm Herschel (1738-1822) publicaría su primer catálogo: Catalogue of Double Stars. La idea era utilizar las estrellas dobles para, mediante la técnica de la paralaje, medir la distancia a las estrellas. Podéis encontrar más detalles en mi artículo Un micrómetro de lámparas publicado en OED, nº 3. Aunque Herschel realizó su carrera astronómica en Inglaterra era originario de Hannover y de todos es sabido que fue el responsable del descubrimiento de los verdaderos sistemas binarios demostrando que la gravitación de Newton era también factible fuera del Sistema Solar y era verderamente universal.


Friedrich Georg Wilhelm Struve (1793-1864) nació en Altona, entonces parte de Dinamarca, aunque toda su carrera se desarrolló en Rusia. Fue un metódico observador y realmente pionero en el estudio sistemático y organizado de los sistemas binarios. Sus medidas, de alta calidad, pueden compararse con las más modernas sin desmerecer. Tras varios catálogos previos, su obra cumbre y revolucionaria salió de imprenta con el nombre de Stellarum duplicium et multiplicium mensurae micrometricae per mágnum Fraunhoferi tubum in Specula Dorpatensi y se constituyó de inmediato como la más importante publicación sobre estrellas dobles de todo el siglo XIX.
Muchos otros doblistas alemanes se dedicaron directa o indirectamente a las estrellas dobles. De entre los más antiguos hablaríamos de Gottfried Kirch (1639-1710). Kirch estuvo interesado durante mucho tiempo en el estudio de Mizar, y en sus notas quedó reflejada como doble en el año 1700. Este astrónomo, en 1679, diseñó y construyó un modelo de micrómetro circular para realizar las observaciones con mayor precisión.

Johann Franz Encke (1791-1863), desarrolló un nuevo método analítico para el cálculo de órbitas (paralelamente al de Savary y John Herschel). La nueva técnica se publicó en 1832 en el siguiente trabajo: Ueber die berechnung der bahnen der doppelsterne. El método de Encke se basa, como el de Savary, en el conocimiento de cuatro observaciones completas, siendo más ortodoxo que el de John Herschel pero con aparato matemático muy complicado y tedioso. Aplicó sus fórmulas para calcular la órbita de la estrella 70 Ophiuchi.

El astrónomo alemán Johann Heinrich Mädler (1794-1874) también dirigió sus miras hacia las estrellas dobles y era lógico que lo hiciera. Tenía el deber moral de mantener la alta reputación que el Obervatorio Dorpat había adquirido, bajo la dirección de Struve, en la astronomía de estrellas dobles. Y es que Mädler sustituyó a Struve, en la dirección del observatorio, cuando éste partió hacia Pulcovo. Entre 1834 y 1845 realizó gran cantidad de mediciones. Sus resultados se publicaron en 1847 en un espléndido trabajo que llevó el nombre de Untersuchungen über die Fixstern-Systeme. Aparte de una amplísima lista de mediciones, se incluían capítulos dedicados al comportamiento de las órbitas de las más importantes binarias, listados de estrellas con sus probables movimientos propios directos y retrógrados (predicciones), movimiento propio real y un apartado que trataba sobre la combinación de sistemas dobles para formar sistemas más complejos. Mädler continuó su observación activa hasta 1861.

Aunque la imagen del astrónomo alemán Friedrich Wilhelm August Argelander (1799-1875), esté más relacionada con el estudio y seguimiento de las estrellas variables, también realizó sus incursiones en el mundo de las dobles. Descubrió 108 sistemas cuyos datos resultaron del todo fiables. Por otra parte, siendo director del observatorio de Bonn, consiguió compilar un catálogo fotométrico con 324.198 estrellas, dando sus posiciones y sus magnitudes. Este catálogo, que fue pionero en aquella época se denominó Bonn Durchmusterung, más comúnmente conocido como BD. En este trabajo estuvo asistido por Eduard Schönfeld (1832-1891) y Carl Nikolaus Adalbert Krüger (1832-1896). Recordemos, además, que ideó el conocido método para la estimación visual de las magnitudes estelares, por comparación con estrellas vecinas y que lleva su nombre. Si bien es este el procedimiento estándar tan extendido y usado por los variabilistas, en el campo de las dobles también podemos usarlo para calcular las magnitudes de las componentes de un par.

Johann Gottfried Galle (1812-1910), observa estrellas dobles desde el observatorio de Berlín. Este astrónomo alemán, es célebre por el descubrimiento, el 26 de septiembre de 1846, del planeta Neptuno, cuya existencia había sido postulada por los cálculos de Urbain Leverrier (1811-1877). Simultáneamente, el ya mencionado Encke también aporta medidas. Galle fue el asistente de Encke en el observatorio. Estos trabajos se alargaron desde 1838 a 1848.

Friedrich August Theodor Winnecke (1835-1897), un asiduo observador que descubrió diez cometas entre 1854 y 1877, hizo también una incursión en el área de las estrellas dobles. Realizó sus observaciones desde el observatorio de Berlín y publicó un interesante trabajo al respecto en la revista científica alemana Astronomische Nachrichten (Altona, 8 de febrero de 1869), con el epígrafe de Doppelsternmessungen –Mediciones de estrellas dobles, vamos ampliando el vocabulario-. El artículo contenía mediciones y documentación de pares conocidos pero, además, incluía una lista de 7 pares nuevos presumiblemente descubiertos por él. Estas dobles figuran en el listado con la palabra Nova precediendo a la designación común del par, para distinguirlas. Sin embargo, Winnecke se percató tiempo después de que tres de las estrellas registradas como nuevas entradas, ya habían sido reconocidas como dobles tiempo atrás por Peters y Alvan Clark. Las estrellas eran 30 Eri, Bradley 757 y 44 Cyg. Alrededor de 1965, John Mallas (-1975) descubrió que la entrada número 4, catalogada por Winnecke como Groombridge 1878, era en realidad M40, y lo comunicó con una carta a la revista Sky and Telescope, agosto 1966, pag. 83.

Wilhelm Bessel (1784-1846), nacido en Minden, fue otro de los grandes, por medir por vez primera la distancia a una estrella. Conociendo la elevada precisión de sus instrumentos intentó determinar la paralaje de las estrellas más próximas, trabajando con un heliómetro construido por Joseph von Fraunhofer: eligió para ello la denominada 61 Cygni que, en base a su movimiento propio (5,2” al año), debería ser una de las más cercanas al Sol; al cabo de 18 meses de observaciones (finales de 1838) comprobó que la  paralaje era igual a 0,314" ± 0,020”: la estrella distaba más de 657 000 veces la distancia Tierra-Sol.
 En 1844 comprobó que el movimiento propio de la estrella Sirio, no concordaba con una esperada trayectoria rectilínea, sino que ésta exhibía una forma sinuosa u ondulada. Concluyó que este efecto estaba producido por una estrella compañera sombría o invisible, y explicó la sinuosidad del movimiento por razón de la combinación del movimiento de tipo elíptico al girar en torno a la compañera fantasma y de su movimiento propio rectilíneo.

En 1851, Christian August Friedrich Peters (1806-1880), uno de los seguidores de Bessel, razonó y amplió las observaciones de su maestro, para obtener posiciones actualizadas de Sirio y demostrar las irregularidades en su movimiento, tal y como Bessel vaticinó. Consiguió calcular una órbita para la compañera oscura que permitía explicarlas.

La ratificación llegó en 1862, cuando Alvan Graham Clark detectó -con un nuevo telescopio refractor de 0,46 m. de diámetro- un puntito brillante de magnitud 10 cercano a la brillante Sirio. Para localizarla había utilizado las posiciones que podían deducirse de la órbita calculada por Peters. Acababa de descubrir visualmente la predicha acompañante de la estrella principal del Can Mayor, que resultó ser un nuevo tipo de objeto estelar nunca antes observado: una enana blanca cuya masa era similar a la del Sol, pero con un tamaño comparable al de la Tierra. Se designó con el nombre de Sirio B y se observó que era diez mil veces más tenue que Sirio A.

Posteriormente al descubrimiento de Siro B, el también astrónomo alemán Georg Friedrich Julius Arthur von Auwers (1838-1842), recopilando todas las observaciones realizadas de Siro A y Sirio B desde 1862 –en total 181- volvió a recalcular la órbita relativa de la estrella satélite. Al disponer ya de observaciones reales, se consiguió afinar más la trayectoria. Más tarde, Aitken la computaría nuevamente. El periodo orbital definitivo se precisaría en 50 años.

En lo tocante a lo visual, tanto Bessel como Peters y Auwers, publicaron varios trabajos de medidas a lo largo de sus carrearas siempre en el Observatorio de Konigsberg. Y también Luther, Schlüter, ...., en fin, no quiero extenderme más, el elenco es amplísimo...

Tan solo volver a remarcar el enorme peso de la Astronomía alemana en nuestro campo de trabajo.

Por cierto, he aprendido otra palabra más en alemán: Danke, Britta. Hasta aquí.

sábado, 30 de enero de 2010

YO ESTUVE ALLÍ...

Tal y como les prometí a mis compañeros de Syrma, esta tarde he contado mis andanzas cordobesas en una de nuestras habituales Charlas de los Viernes. Como de costumbre, estas conferencias, ya tradicionales y distintivas de la Asociación, se celebran en la Facultad de Ciencias de Valladolid, sede del grupo desde su fundación.

He de decir que estas charlas son abiertas al público y no son exclusivas para los socios. Nacieron con la idea de divulgar la Astronomía y semana a semana se tratan todo tipo de temas astronómicos, procurando que las exposiciones sean amenas y asequibles para la generalidad de los oyentes que se acercan cada viernes a pasar un rato con nosotros. En ocasiones, también solemos proyectar documentales de Astronomía o películas, a cuyo término se plantean foros de discusión y mesas redondas para comentar entre todos el tema del día.  En fin, es algo muy nuestro y que ya se prolonga desde hace bastantes años.

Pues bien, como os decía, hoy me ha tocado a mí. En esta ocasión, ante una concurrida audiencia, he desarrollado mi visión global del Congreso PRO-AM de Córdoba, del que ya os di cumplida cuenta por aquí. Durante estas dos últimas semanas he estado preparando una presentación en PowerPoint sobre el tema, procurando que fuera muy visual. Afortunadamente, tomé muchas fotos en Córdoba que me han servido para hacer un reportaje gráfico completo. Por cierto, agradezco desde aquí a Francisco Rica, Rafael Benavides y Juan Luis González la cesión de algunas de sus imágenes. Esta es la diapositiva de la portada:

Si os fijáis, la diapositiva está subtitulada con Yo estuve allí... Con ello he querido reflejar la importancia y la trascendencia del evento, porque creo firmemente que el Congreso de Córdoba será en el futuro una referencia obligada. Y, es que, cuando uno participa en algo relevante se siente tan orgulloso que, pecando de inmodestia y petulancia, se aprovecha la mínima oportunidad para lanzar a los cuatro vientos: "Yo estuve allí". Os dejo un par de instantes de la conferencia.
 
 
 
 
 
He hablado durante alrededor de una hora y creo que ha sido una charla entretenida, haciendo especial hincapié en el altísimo nivel de los trabajos amateurs expuestos en el Congreso y el interés que éstos suscitaron en los profesionales allí presentes. De la misma manera, he expuesto las conclusiones y la planificación acordadas en el PRO-AM. En este sentido, daré la primicia de que la Sociedad Española de Astronomía (SEA) ha cumplido y en su recién estrenada y remozada web ya ha habilitado un sección PRO-AM donde pueden encontrarse sendos formularios diferenciados para que los profesionales y los amateurs puedan establecer comunicación, ofertando proyectos de observación conjunta y a la vez hacer un completo inventario del instrumental del sector no profesional. Otra novedad es que el Observatorio Virtual Español (SVO) habilitará un espacio en su base de datos para albergar las medidas e imágenes de los aficionados de manera que sean de libre acceso y estén a disposición de cualquier investigador.
 
Captura de la nueva web PRO-AM mantenida por la SEA.
 
  Como es lógico, también las estrellas dobles han estado presentes esta tarde haciendo un repaso de las aportaciones que hicimos los doblistas al Congreso mediante el formato póster y me he extendido un poco en comentar el estado actual de las investigaciones que venimos desarrollando. En este sentido, he dado detalles de la colaboración PRO-AM que nos atañe y que, como sabéis, hoy por hoy, se realiza prácticamente en exclusividad con instituciones extranjeras profesionales: en concreto y sobre todo con el equipo del Observatorio Naval de los Estados Unidos (USNO), quien mantiene el catálogo WDS. Como excepción a esta tónica habitual, resaltaré los trabajos que mi compañero Francisco Rica está llevando a cabo en colaboración con el equipo del Telescopio Carlos Sánchez del Observatorio del Teide, sin duda  pioneros y que sentarán precedente hacia futuros proyectos PRO-AM en estrellas dobles visuales.

 
En la diapositiva superior he mostrado el póster que presenté en colaboración con mis compañeros, además de llevar el original para que los interesados pudieran examinarlo. Coincidimos los tres en que si algo faltó en Córdoba fue una ponencia oral sobre estrellas dobles pero no hubo opción por falta de tiempo material. Quizá, en el próximo XIX Congreso Estatal de Astronomía (CEA) que se celebrará en Madrid el próximo septiembre nos saquemos esta espinita que tenemos clavada. Para ello y por si acaso ya nos hemos preinscrito. Por cierto, los profesionales celebran también su IX Reunión Científica de la SEA en la Capital  y ambos eventos son consecutivos de manera premeditada para facilitar nuevos acercamientos entre ambas comunidades. Con seguridad, en los dos encuentros se hablará de la colaboración PRO-AM. No me cabe duda.
 
Para finalizar os dejo una diapositiva con un extracto de la entrevista que realizaron a Francisco Sánchez, director del IAC en la prensa local de Tenerife. Ya comenté que el Dr. Sánchez impartió la conferencia inaugural del Congreso de Córdoba. Entre varias cuestiones le preguntaron sobre el PRO-AM recién clausurado y a mi juicio sus respuestas acertaron de pleno y definen claramente los caminos a seguir para alcanzar venideros proyectos conjuntos.
 

Sin olvidarme de la Bella Córdoba no he podido por menos de cerrar la conferencia con una pequeña nube iconográfica para evocar unos días inolvidables. Hasta aquí.


miércoles, 13 de enero de 2010

La exploración de Marte: un reto científico y técnico en el SXXI

Este es el título de la conferencia que el Museo de la Ciencia de Valladolid tenía programada para esta tarde. Por supuesto, he asistido al auditorio para escuchar al Dr. Fernando Rull que es Catedrático de Cristalografía y Mineralogía en la Facultad de Ciencias de la UVA y muy conocido y querido por los socios de Syrma. Actualmente, Rull es el Investigador Principal del Instrumento Raman para la misión ExoMars (ESA) y Director de la Unidad Asociada UVA - CSIC al Centro de Astrobiología.


En la conferencia se han descrito algunos aspectos históricos de la exploración de Marte, los objetivos científicos dentro de la misión ExoMars (ESA) y los instrumentos científicos que llevarán a cabo estos objetivos. En particular se detalló el instrumento Raman y LIBS por ser uno de los instrumentos esenciales y estar desarrollándose en el seno de un equipo español (el suyo). Rull nos ha contado sus aplicaciones en laboratorio y campo, con particular interés en la descripción de los resultados obtenidos en el estudio de potenciales análogos marcianos tales como Río Tinto, Jaroso y el Ártico y el estado actual de la investigación.

ExoMars (ver más detalles aquí) es un proyecto desarrollado por la Agencia Espacial Europea (ESA) y apoyado por la agencia estadounidense NASA para enviar un orbitador a Marte (previsto para 2018), un aterrizar fijo y dos exploradores (rovers) que efectuarán la búsqueda de posible vida en Marte, tanto pasada como presente. Su meta es impulsar la caracterización del ambiente biológico en Marte para la preparación para misiones robóticas y posteriormente la exploración humana. Los datos de la misión también proporcionaran una incalculable aportación para ampliar la investigación en astrobiología, es decir, la búsqueda de la vida en otros planetas. Esta misión es parte del Programa Aurora Europeo. Otros países colaboradores son Rusia, Canadá y, por supuesto España.




Logo de la misión y modelo del rover Exomars expuesto en Alemania (Wikipedia).

El instrumento que está siendo desarrollado desde hace varios años por Fernando Rull y su equipo es un espectrómetro Raman. El efecto Raman puede ser usado para el análisis espectroscópico de los materiales y como novedad Rull  está trabajando en hacer los análisis de manera remota, es decir, que el instrumento instalado en el rover, estará capacitado para analizar rocas y materiales sin moverse del sitio. Un láser pulsado será disparado hacia la muestra y usando el efecto Raman, la señal luminosa producida en la muestra (diferente para cada elemento químico) será  recogida mediante un telescopio reflector. Esta señal, que ahora lleva la información espectral, se hará pasar por un cabezal Raman, un espectrómetro y una CCD hasta llegar al ordenador principal, que analizará el espectro y por tanto la composición química de la muestra. Rull ya está trabajando para intentar conseguir distancias de análisis cada vez más grandes. Incluso, se tiene la idea de que en un futuro el método pueda trabajar desde satélites en órbita. Es algo revolucionario y único.


Diapositiva de la conferencia mostrando el esquema del Raman Remoto. (Crédito Fernando Rull)


Fenando Rull en un momento de la conferencia.

El conferenciante también nos ha hablado sobre los ensayos realizados, todos con éxito, llamando la atención en particular, los realizados en el Ártico (ya son tres expediciones) para ver la respuesta del instrumento en condiciones de muy baja temperatura, precisamente las que serán habituales sobre la superficie de Marte. Asímismo, Rull ha comentado algunos aspectos sobre lo exigente de las normas técnicas involucradas en un proyecto de este tipo, donde han de cumplirse con escrupulosidad una enorme cantidad de requisitos. Por ejemplo, una buena parte del presupuesto de este instrumento irá destinada a su esterilización. Obviamente, si se pretende buscar vida en Marte, no puede permitirse que ciertas formas de vida viajen con el instrumento desde la Tierra. La esterilización no consiste en construir el aparato y después desinfectarlo, sino que ha de fabricarse desde el principio en un ambiente de total asepsia.


Primeras pruebas del instrumento en el Ártico en 2007. Después de no pocas vicisitudes técnicas el experimento fue un éxito. (Crédito Fenando Rull).

En fin, un proyecto apasionate e innovador de alto nivel hecho por científicos españoles y al que deseo el mayor de los éxitos. El esfuerzo de estos investigadores lo merece, máxime cuando todo ha sido desarrollado partiendo de cero. Tanto, que en palabras del propio conferenciante, "necesitábamos un instrumento para hacer Ciencia, pero no teníamos la Ciencia para hacer el instrumento".
 Hasta aquí.

sábado, 9 de enero de 2010

BLANCO SOBRE BLANCO

Esta mañana ha lucido el Sol. Pero era un Sol aletargado, sin fuerza. Algo así como un querer y no poder. Le mantenían a raya, contra las cuerdas y completamente indefenso, las frías temperaturas que, como prolongación de una cruda noche, habían visto amanecer con altanería. Y, es que, los inviernos vallisoletanos son duros, implacables. No perdonan. Hoy he comprobado la veracidad del dicho popular, ese que asevera que "el invierno en Valladolid no llega, cae". Cuando las nieblas, muy frecuentes, no hacen acto de presencia y los algodones de agua en suspensión no acuden a su cita, solemos disfrutar (solo algunos) de lo que yo llamo las "noches de cristal". El firmamento se torna transparente, nítido, perspicuo, pero, eso sí, el mercurio se compacta, viscoso y denso bastante por debajo del índice imparcial y conciliador de los cero grados. Es el precio que uno debe pagar cuando decide negociar con la noche invernal una sobresaliente jornada de observación. Y uno pagaría una y mil veces para que la imagen de Orión, majestuosa y altiva no se borrara de la retina. Se trata de esculpir en la memoria, como a martillo y a cincel, el asterismo del guerrero para que no falte el sustento en el estío. Mi tierra no suele ser una tierra de nevadas aunque un toque lechoso a veces cubre los campos castellanos con una sábana de hilo inmaculado. Precisamente, ayer fue el caso. Fue una nevada corta, pero cubriente. Tanto, que aún hoy, en la mañana, los ojos se me han vestido de blanco. Sobre la cúpula del observatorio se agarraban con fuerza desesperada los últimos jirones de nieve. El interior era una literal nevera, esa que preserva, sana y fresca, la próxima noche de observación. He querido compartir con vosotros la mágica -por infrecuente- estampa. Cuesta discernir el blanco sobre el blanco, pero presto se revela al retenerse la sangre en la punta de mis dedos.


Blanco sobre blanco, singular vislumbre. Hasta aquí.




jueves, 7 de enero de 2010

Nº 4 DE EL OBSERVADOR DE ESTRELLAS DOBLES

Anunciamos a los lectores que el número 4 de OED ya está disponible. Iniciamos el segundo año de la revista quizá con más ilusión que al principio. La razón: nos consta que seguís con interés nuestra andadura y esta afirmación está contundentemente avalada por las más de 8100 visitas que hemos recibido. Es nuestro deseo que el trabajo que realizamos en cada número os sea útil y sirva para afianzar, aún más, el alto nivel de la Astronomía de Estrellas Dobles en castellano. Esa ambición es lo único que nos mueve.


El ejemplar que ahora presentamos se distingue por una clara dicotomía; lo integran interesantes artículos de investigación pero, al mismo tiempo, se ofrecen otros con una marcada naturaleza didáctica, observacionalmente hablando. Creemos, por tanto, que está correctamente equilibrado. Ya nos diréis si lo hemos conseguido.

Finalmente, queremos dar las gracias a todos los autores que han confiado en nosotros como vehículo para dar a conocer sus trabajos durante el último año. Por más que quisiéramos, sin vosotros, OED no sería una realidad.

Los editores:
Edgardo Rubén Masa Martín
Rafael Benavides Palencia
Juan Luis González Carballo