La noche es la mitad de la vida, y la mitad mejor. Goethe



lunes, 14 de noviembre de 2011

11-11-11: UN VIERNES MÁGICO

La Agrupación Astronómica Palentina (AAP), está celebrando durante este 2011 su XXV aniversario. Desde aquí, mi enhorabuena a todos los compañeros por su dedicación y entusiasmo durante este cuarto de siglo, en el que la divulgación de la Astronomía ha sido su meta principal. ¡A por otros 25, amigos!

 


Bien, pues la semana pasada, en concreto el viernes, y en el marco de Semana de la Ciencia 2011, los palentinos ofrecieron una conferencia en las instalaciones del Aula de Medio Ambiente de Caja Burgos. Y no, no era ésta una conferencia cualquiera. El invitado no era otro que mi amigo, el emeritense Francisco Rica, especialista en estrellas binarias -un verdadero todoterreno en todos los ámbitos de esta disciplina- y sobre todo una excelente persona a la que me une una profunda amistad desde hace años. Paco está saboreando en estos días las mieles del éxito. Bueno, mejor dicho, son los laureles de un nuevo éxito, porque es de esas personas que consigue llegar a la cima cada vez que se propone un nuevo reto. Eso sí, todo ello de la mano de trabajo, tesón y estudio continuados. Y me refiero a que la semana pasada publicó -otra vez- un trabajo en una revista profesional. En esta ocasión en la prestigiosa revista británica MNRAS (Monthly Notices of the Royal Astronomical Society), veterana publicación que, desde 1827, se ha consolidado como una de las más importantes revistas científicas del mundo en astronomía y astrofísica. En el artículo que menciono, Rica y otros cuatro co-autores,  presentan los resultados de sus observaciones lucky imaging de estrellas binarias cerradas realizadas con el telescopio infrarrojo de 1,5 metros del Observatorio del Teide: el Carlos Sánchez. Además de precisas medidas para 157 binarias (rango de separaciones entre !!0,14¡¡ y 15,40 segundos de arco), se han confirmado 18 binarias de Hipparcos, se han descubierto dos nuevas componentes cerradas (para BVD 36 A y J 621 B) y se han recalculado nuevas órbitas para otras cuatro binarias. Porque esa es otra: mi amigo Paco es también calculista de órbitas, algo para lo que muy pocos amateurs están preparados. De hecho, él es uno de  los no más de tres astrónomos no  profesionales que son capaces de hacerlo en todo el mundo. Sin duda, habría que revisar aquí el significado del concepto de astrónomo amateur.  Podéis ver aquí el prepint de este trabajo titulado Orbit Determination of Close Binary Systems using Lucky Imaging. Y es que Rica, no para. Son varios los frentes en los que ahora está embarcado, todos ellos de una gran importancia astrofísica, aunque no daré más detalles...

Volviendo al principio, el viernes por la tarde me desplacé a Palencia para encontrarme con Rica en el hotel donde había reservado habitación. Aunque hablamos muy a menudo, no nos veíamos desde el año pasado cuando coincidimos en el Congreso Estatal de Astronomía que se celebró en Madrid. Era algo imperdible y me hacía mucha ilusión el reencuentro. Cuando llegué, Rica y Alberto Illera (secretario de la AAP) ya me esperaban y paseando por las calles palentinas con una excelente temperatura para los tiempos en los que estamos, acabamos en una céntrica cafetería para charlar un rato y hacer tiempo hasta la hora de la conferencia.  La conversación estuvo muy animada y Alberto, resultó ser un magnífico anfitrión, tremendamente accesible y afable. Aquí os dejo un momento de la reunión.
De izquierda a derecha: Alberto Illera, Francisco Rica y Edgar Masa.

La conferencia estaba programada para las 20:15 y dio comienzo tras los cinco minutos de cortesía habituales, previa presentación del conferenciante por Alberto Illera. El título: Descubriendo 141 nuevas binarias visuales. Por cierto, mi cámara nos dijo adiós, creo que para siempre, así que todas las imágenes que mostraré son cortesía de Paco Rica: secuestré sin piedad su cámara.
Rica comprueba que todo está en orden y funcionando. Faltan cinco minutos para el comienzo.

Alberto Illera presentando al conferenciante.

Portada de la presentación.

En su charla, el conferenciante nos narró la historia de un trabajo de investigación publicado hace un par de años en JDSO (New Wide Common Proper Motion Binaries) y que dio lugar al descubrimiento y catalogación de 141 nuevas binarias visuales cosecha de nuestro colega Rafael Benavides (eres grande Rafa). Como es habitual en los trabajos de Rica, además de las mediciones de todos los sistemas descubiertos, se realizó un completo estudio astrofísico y se estudió la naturaleza para determinar las probabilidades de binariedad de cada uno de los pares. El tema en sí era un tanto especializado y técnico, pero el buen hacer de Paco Rica permitió que los numerosos asistentes no tuvieran esa sensación: llevó su disertación de tal manera que hizo asequible para todos los conceptos más espinosos. En definitiva, Rica hizo gala de un lenguaje pausado, seguro y articulado de una manera muy didáctica y accesible. A mi entender, una delicia y vuelvo a felicitar aquí a mi colega por lo bien que nos lo pasamos todos.
Rica en Plena faena.
Aquí os dejo algunas diapositivas de la charla, todas ellas cortesía del autor de la misma.
Atendiendo la rueda de preguntas final.
La jornada no terminó aquí. Los socios de la AAP tenían preparada una cena de hermandad después de la conferencia. Durante el trasiego de viandas hablamos largo y tendido sobre temas astronómicos, sobre proyectos y planes de futuro. Aproveché para conversar con algunos compañeros a los cuales ya conocía de algún encuentro en Valladolid. Varios hablaron de su interés por las estrellas dobles en el marco de su asociación y quizá hayan surgido el viernes vínculos de colaboración: ante ello, dado que soy un hombre fácil, me ofrecí a tenderles una mano cuando  lo deseen. Aquí estoy para lo que necesitéis, amigos.
Preparados para la ingesta.
Recuerdo que no tomé postre, pero a la postre -valga la redundancia- no me quedé sin él. Aún faltaba la gran sorpresa de la noche: una visita al ¡Observatorio Astronómico de Cantabria! sería el punto y seguido de las actividades organizadas. Cerca de las doce de la noche, Alberto Illera, Óscar Díez (astrónomo y montañero de los serios), Leo Royuela (una de las socias más veteranas y más encantadoras), Paco Rica y yo, emprendimos camino hacia Cantabria en un viaje de alrededor de hora y media. Aunque estaba nublado y al poco de meternos en carretera incluso se puso a llover, yo estaba eufórico e ilusionado: no me importaba que no hubiera observación, me conformaba con visitar las instalaciones. Llegamos sin contratiempos y aunque no llovía ya, en el alto donde se ubica el observatorio soplaba un viento endemoniado: los gigantes (como a don Quijote, tal me parecían en vez de generadores eólicos) que rodean el enclave giraban a una marcha colérica. La silueta del edificio se recortaba altiva y tentadora, y en lo más alto, la cúpula metálica emitía reflejos intermitentes a medida que la luz de la Luna pasaba temerosa entre las bandas de nubes. En la puerta nos esperaba Javier Ruíz, el astrónomo encargado del observatorio junto al guarda de seguridad. Javier nos mostró las diferentes estancias del complejo, un lugar moderno y dotado de todo lo necesario para cumplir la doble función para la que fue concebido: la didáctica y divulgativa y la de ser un centro de investigación astronómica.
Lo mejor fue acceder finalmente a la segunda planta: la sala de control y la cúpula. Se me pusieron los ojos como platos, había que disfrutar el momento y saborearlo. Enseguida me imaginé observando allí estrellas dobles hasta el amanecer.
Javier Ruiz y Paco Rica.
En la cúpula: Óscar Díez, Leo Royuela, yo, Javier Ruiz y Paco Rica. Puede apreciarse mi cara de felicidad.
El telescopio principal: un MEADE 16" f/10 LX200R.
Estableciendo contacto.

Cuando parecía que la visita iba a darse por terminada ocurrió el milagro: se habían abierto varios claros y quizá aún era posible observar la Luna antes de partir. El momento en que Javier tomó el mando a distancia y abrió la cúpula fue para mí emocionante: en la oscuridad, mirando hacia arriba, se nos mostró una diana de colores magnífica rodeando la Luna. Un instante mágico sin duda. Mirad.
Todos, pasamos por el telescopio en visual. El paseo lunar que me di usando el joystick fue una delicia, era como sobrevolar a bordo de una nave. Hubo ocasión entre nube y nube de observar también Júpiter y debo decir que jamás había apreciado antes tantos detalles en las nubes jovianas observando visualmente; una imagen inolvidable. Para terminar, y con Orión a tiro, nos deleitamos con la Gran Nebulosa. El Trapecio, hasta deslumbraba y aún a pesar de lo fuerte que soplaba el viento y que la noche no era muy propicia, los detalles y las estructuras de la nebulosa eran muy conspicuos. Por cierto, me pareció que el conjunto era de color verdoso, nunca me había parecido así. Javier me corroboró que el también tiene esa sensación.
Despedidas en el observatorio y vuelta a Palencia, digiriendo al calorcillo de la calefacción la vivencia en grata compañía. Como anécdota, la Guardia Civil nos paró a la entrada de Palencia en un control rutinario de alcoholemia. Ninguno habíamos bebido, por supuesto, pero todos estábamos ebrios de buenas sensaciones. Aún me quedaba otra media hora de viaje hasta Valladolid y eran las seis de la mañana cuando aterricé en la cama cansado pero feliz.
Antes de concluir, quisiera agradecer a mis colegas de la AAP su trato amable y su hospitalidad, en nombre de Francisco Rica y en el mío. Sois grandes, compañeros. Y cómo no, a Javier Ruíz, reconocerle con gratitud su dedicación para que nos sintiéramos como en casa durante la visita. Ad Astra.

jueves, 13 de octubre de 2011

A LA GRUPA DE LA JIRAFA

Anoche, aprovechando que hoy era fiesta, estuve observando en el OACP. Me encontré una noche bastante quieta con una Luna casi llena que iluminaba todo de una manera espectacular. Fue un claro de Luna de los más brillantes que recuerdo. De hecho, hice la prueba y estuve leyendo tranquilamente con el candil lunar a las tres de la madrugada. Ya sabéis que para las dobles la Luna no estorba y por eso el plan de la noche fue visitar Camelopardalis para hacer unas cuantas dobles del proyecto SEDA-WDS, ahora que la Jirafa empieza a tomar altura. Cam es una zona de estrellas débiles, tanto es así que, a simple vista, esta parcela celeste parecía totalmente despoblada por los efectos lunares antes mencionados. Menos mal que ahora con la montura nueva y los GOTOS puedo fácilmente apuntar a cualquier sitio. Me dediqué principalmente a pares con gran diferencia de magnitud y de manera premeditada: suelo observar este tipo de sistemas en noches con Luna porque la iluminación natural amortigua un poco el excesivo brillo de la principal y en muchas ocasiones permite apreciar mejor a la secundaria. Así, registré un puñadillo de estrellas dobles del actual programa, principalmente descubrimientos de Espin que aún estaban sin confirmar.
Como ejemplo os dejo una imagen de ES 882 seguido de la carta de localización generada con GUIDE 8.0, observado únicamente en 1910 y, por tanto, aún sin confirmar. Las magnitudes WDS son 9,52 y 12,70 y según Espin en la época del descubrimiento se encontraban a 6,30" en dirección 330º. Mi observación con Reduc y el algoritmo Surface  arroja unas medidas de 6,59" y 357,14º. Vemos que el sistema ha variado 27 grados su ángulo de posición y la distancia se ha mantenido prácticamente fija. La principal tiene un alto movimiento propio en declinación hacia el sur (UCAC3: +2,3 -127,9) y si hacemos un blink con Aladin usando dos placas DSS (años 1953 y 1990) se aprecia claramente que la secundaria permanece en su sitio, indicativo de que el par es con seguridad óptico. Una vez más se demuestra que el trabajo en estrellas dobles abandonadas es tremendamente gratificante y entretenido.

Pero no siempre encontramos lo que buscamos. Efectivamente, en tres o cuatro sistemas de los registrados anoche no encontré la secundaria. Os pongo el caso de ES 1890 solo observada en 1921 (5,40" 121º) y con magnitudes casi gemelas según Espin (9,06 y 9,90). Con estos parámetros mi equipo está perfectamente capacitado para resolver el sistema pero la imagen que registré según la posición indicada en WDS del año 2009 muestra claramente una sola estrella:
¿Dónde está la secundaria? Bien, pues investigando un poco, ocurre que ES 1890 es en realidad STI 606, descubierta con anterioridad por Stein en 1908. En la actual versión de WDS, ES 1890 ha sido eliminada y se ha incluido en las Notas que los dos pares son el mismo. Respecto a por qué yo solo registré una estrella simple, la explicación es también simple, valga la redundancia: un claro error en las coordenadas acarreado históricamente ha permitido que nadie observara ES 1890 desde el descubrimiento. Finalmente, algún observador reciente se percató del asunto y el WDS realizó las correcciones pertinentes en el catálogo.
Vuelvo a insistir en lo interesante de este tipo de observaciones. Podemos ver que, en una sola noche, es posible hacer bastantes aportaciones a la astronomía profesional. ¿Quieres probar? Pues anímate y participa en el Proyecto SEDA-WDS. Ad Astra.

domingo, 9 de octubre de 2011

LA VIGENTE CAMPAÑA DE SEDA-WDS ENTRA EN SU ECUADOR CON CAMELOPARDALIS GANANDO ALTURA


Desde el pasado 1 de julio está disponible en la página web del Proyecto de Seguimiento de Estrellas Dobles Abandonadas en el Washington Double Star Catalog (SEDA-WDS) la nueva campaña del 2º semestre de 2011, centrada en las dobles abandonadas de la constelación de Camelopardalis (la Jirafa).

 A pesar del tiempo que ha transcurrido, es precisamente en estos momentos cuando esta constelación comienza a estar bien situada en los cielos boreales, cada vez más alta y, por tanto, menos afectada por las turbulencias atmosféricas que impiden obtener la necesaria resolución en el campo de la astrometría de estrellas dobles. De esta forma, es ahora cuando comienza el momento más interesante e intensivo de los trabajos de campo destinados a la obtención de imágenes CCD de las estrellas objeto de estudio.

Tal y como podéis ver en la página web del Proyecto, la presente campaña presenta 73 dobles que no han sido medidas en los últimos 40 años y, por dicho motivo, es necesario actualizar sus parámetros. Esta es una labor que ha quedado relegada de forma casi exclusiva a los astrónomos amateurs, siendo esta aportación uno de los mejores ejemplos de colaboración Pro-Am que en la actualidad  pueden desarrollarse.


En esta campaña hay estrellas de todos los tipos y características: desde muy brillantes (hay alguna componente más brillante que la 6ª magnitud), hasta débiles. Y desde estrellas que presentan una separación prohibitiva para la mayoría de los observadores (si bien es cierto que son las menos), hasta aquellas que tienen una separación muy cómoda. Como dato curioso… hay varias estrellas de Burnham (BU) que no han sido observadas desde hace más de 100 años, en algún caso desde el siglo XIX. Un aliciente más para dedicar alguna sesión de observación a este apasionante campo.


Observar estrellas dobles es, en contra de lo que piensan muchos, una labor al alcance de cualquier astrónomo que posea un equipo medio aunque, eso sí, para participar en este Proyecto se hace imprescindible el uso de cámaras CCD (ya sean cámaras astronómicas específicas, webcams…). Un amateur especializado en cualquier otro campo de la astronomía (variables, planetaria, cometas y asteroides, astrofotografía…) bien puede dedicar algunas noches de observación a este apasionante mundo. Sus medidas serán siempre bien recibidas y, os lo aseguramos, la experiencia merece la pena.

Como colofón, baste recordar que las medidas enviadas, una vez publicadas en El Observador de Estrellas Dobles, son enviadas al Observatorio Naval de Estados Unidos (USNO) para que sean incluidas en el Washington Double Star Catalog (WDS). En la pasada campaña dedicada a la constelación de Lacerta, una decena de observadores (muchos de ellos dedicados a otros campos) enviaron sus medidas. Uno de ellos, Florent Losse, descubrió nuevas componentes de las dobles estudiadas que ya figuran como descubrimientos propios en el referido WDS.


En la página web del Proyecto puedes encontrar toda la información necesaria para informarte y conocer la metodología y características de la campaña. No dudes en contactar con los coordinadores para aclarar cualquier duda que pueda surgir.

 Esperamos tus aportaciones.

 PD: Nuestros compañeros del Hemisferio Sur, argentinos casi todos, desarrollan de forma paralela el Proyecto SEDA-WDS Austral, dedicado este semestre a la constelación de Grus. Ad Astra.





viernes, 16 de septiembre de 2011

CRÓNICA ESTIVAL

Tras más de dos meses sin alimentar este espacio, creo que va siendo hora de dar cuenta de mis actividades astronómicas estivales. Tengo ya una especie de imperiosa necesidad de escribir tras un parón tan prolongado. Al igual que el cronista empedernido, lo haré diferenciando las temáticas para favorecer el orden cronológico de las vivencias que intentaré transmitir. Aviso: será una entrada larga...Vamos a ello.

Instrumentación.
Quizá el principal objetivo para estos meses era probar la montura LXD75 que instalé en primavera. La configuración óptica que utilizo en el OACP para las estrellas dobles me proporciona una campo de visión muy pequeño (3,6' x 4,8'), por lo tanto, la precisión en los GOTOs estará claramente supeditada a conseguir una escrupulosa puesta en estación. Por ello, dediqué varias sesiones a la alineación Polar y, aunque aún observo cierta deriva, la montura me clava las dobles sin problemas dentro de los límites de la imagen y gran parte de las veces justo en el centro. Para minimizar los efectos del error de estación, lo que hago es sincronizar el telescopio con el ordenador entre doble y doble. Tras darle vueltas al tema, el programa planetario elegido para gobernar la montura durante las búsquedas ha sido Cartes du Ciel v.3.3 beta, que utilizando el plugin para el Autostar de MEADE, funciona a la perfección y no me ha dado ningún problema. El hecho de hacer clic sobre una estrella de la pantalla y que el telescopio vaya en su busca era un sueño para mí hasta hace bien poco. El ahorro de tiempo es enorme y puedo aprovechar al máximo las horas dedicadas a la observación. Además, sigo utilizando mi inseparable (e imprescindible) Guide 8.0 para identificar el campo estelar buscado. En fin, una maravilla. Qué os voy a contar que no sepáis.

Afinando la puesta en estación.
Aprovecho para comentar un bug en el comportamiento de la montura que se viene produciendo desde el principio, aun a pesar de haber actualizado el firmware del Autostar a la versión más moderna disponible en la página de MEADE. Se trata de que, tras aparcar el telescopio al final de una sesión, el Autostar no conserva la alineación de la montura en la siguiente inicialización del sistema y me veo obligado a realizar cada noche el protocolo de alineación. Aunque esta tarea no me lleva más de cinco o seis minutos me gustaría saber la causa de este efecto y solucionarlo si es posible. Más que nada por aprovechar las comodidades inherentes a un observatorio fijo. Si alguno de los que me leéis utilizáis Autostar y conocéis la solución, por favor, ¡no dudéis en comunicármelo!
Un encuentro entrañable.
A últimos del mes de julio, el día 23, disfruté de un encuentro emotivo con un amigo al que por fin pude poner cara. Se trata del doblista argentino Carlos Lasgoity, que se encontraba de viaje por España junto a su esposa. Mi amigo contactó conmigo desde Argentina antes de iniciar el viaje, indicándome su intención de pasar por Valladolid a su regreso de Burgos, y que sería una magnífica ocasión para conocernos. Ya en España, hablamos por teléfono para organizar el encuentro. A las cinco de la tarde nos dimos un fuerte abrazo ante la catedral de Valladolid. Paseando, nos dirigimos hasta la Plaza Mayor y, en una de sus terrazas, departimos largo y tendido por espacio de tres horas.
Carlos Lasgoity y un servidor.

Pose ante el Ayuntamiento de Valladolid.

Carlos es un hombre jovial y cercano y una clara conexión se estableció enseguida. Hablamos mucho y de todo: de nuestras vidas, de inquietudes y proyectos, de vivencias, del costumbrismo español y argentino, de Astronomía y, por supuesto, de estrellas dobles. Carlos me mostró en su portátil varios pares de movimiento propio común encontrados por él en el transcurso de sus estudios (con muy buena pinta, por cierto) y le animé a que redactara un artículo con todo el material para publicarlo en OED. En fin, el tiempo pasó volando y mi impresión del encuentro viene a corroborar de nuevo las palabras de Comellas: la Astronomía hace buena gente. Me hubiera gustado mostrar a Carlos y a su esposa mi observatorio y obsequiarles con una buena comilona a base del exquisito lechazo asado castellano, pero debían seguir viaje hasta Madrid y no pudo ser. Será para la próxima, prometido. En cualquier caso, me quedo con el recuerdo de una muy grata velada: sos un gran tipo, Carlos. Fue un placer.

Divulgación (y otros lares lúdico-festivos).
El día 4 de agosto impartí una conferencia en Cazurra, un pequeño pueblecito cercano a Zamora capital. La conferencia, programada desde hacía un año, se enmarcó dentro de la XXI Semana Cultural de Cazurra, y con el título de "Astronomía, el alma de la noche", hice un repaso por todos los objetos astronómicos visibles con un telescopio de aficionado, explicando de manera sencilla qué son cada uno de ellos. Fue una presentación eminentemente visual con una gran carga multimedia, pues era consciente de que para la mayoría de los asistentes este era su primer acercamiento a la Astronomía.
 Iglesia parroquial de San Martín de Tours, de los siglos XVII y XVIII.

Portada del tríptico de las fiestas.
 El trato fue inmejorable y la asistencia de público al Salón Municipal para oír la charla fue bastante notable.
Momentos antes de comenzar.

Explicando la variación de la inclinación de los anillos de Saturno.

Tras mi intervención,  los organizadores ofrecieron su tradicional parrillada frente al Ayuntamiento, banquete abierto a todos los presentes sin excepción y, además, espléndidamente regado, todo hay que decirlo, con vino del lugar; no en vano la localidad pertenece a la comarca de la Tierra del Vino.

A dos carrillos.
Pero resulta que la fiesta acababa de empezar: a las doce de la noche, de nuevo en el Salón, ya desprovisto de butacas y enseres, se había programado la actuación del grupo Pop-Rock "La firma en blanco". Por esas casualidades que ofrece la vida, los tres jóvenes componentes de la banda en cuestión no son otros que mis sobrinos Álvaro (guitarra) y Roberto (bajo) y mi propio hijo pequeño Adrián (batería). El concierto estuvo muy animado y los cazurreños disfrutaron de la música fresca de los chavales, que gustaron y mucho.
La Firma en Blanco en plena efervescencia.
Mi hijo Adrián a los palillos.

Tras el último tema (de los bises), La firma en blanco, inesperadamente, me invitó a subir al escenario. Que ¿para qué? Pues, ¡para cantar, claro! Sí, he dicho para cantar. Bien, es ahora el momento de contar (algunos ya lo sabéis) que durante años, antes de dedicarme a la Astronomía, estuve pateando escenarios con mi guitarra a cuestas interpretando mis propias canciones. Una época de mi vida aquella que me proporcionó grandes satisfacciones y vivencias. Y así, como que no quiere la cosa, evoqué los viejos tiempos y volví a sentir la dulce adicción de los aplausos en una improvisada actuación de unos cuarenta minutos. Incluso, estrené una canción con bastantes notas autobiográficas titulada, cómo no, "El tipo que se bebía las estrellas". No dejó de ser curiosa la reacción del público al darse cuenta de que el conferenciante de Astronomía estaba dando un recital en toda regla.
El que suscribe recordando viejos tiempos.

Un instante de éxtasis personal.

En fin, la comisión organizadora quedó encantada y hay visos de que el año próximo repitamos. En lo que a mí respecta, "oficialmente", organizando una observación pública. Mi agradecimiento a Ana Duarte y a Alicia Hernández por hacerme partícipe de un día mágico y por su buen hacer en la organización y coordinación de los festejos.
Observaciones.
Ha sido éste un verano raro. El mes de julio, inusualmente frío, y agosto ha dado la talla tan solo unos pocos días. El porcentaje de noches turbulentas ha sido muy elevado, sobre todo en las primeras horas. Son las típicas noches que yo llamo "noches de estrellas gordas", donde el seeing hincha acusadamente el tamaño de las estrellas y el software de mi cámara se muestra perezoso a la hora de integrar: hay más imágenes malas que buenas. Se me acaba de ocurrir un juego de palabras al respecto: "noches de estío, noches de hastío". Aún así, he observado prácticamente todas la noches, de hecho, hasta con nubes y viento fuerte. Tanto es así que una de las noches muy nubladas, el telescopio listo y la cúpula abierta, me entretuve en casa con una película a la espera de que despejara o al menos se abrieran claros en la zona a observar. Un buen rato después me pareció ver un resplandor a través de las ventanas y un escalofrío me recorrió la columna vertebral: ¡tormenta! Ya era tarde. El telescopio y toda la instrumentación estaban empapados; llovía a mares. Evidentemente, esa noche no observé, pero me acosté muy pero que muy tarde para poder secar a conciencia todos los enseres. ¡Lástima de sensor de lluvia! Al margen de esta anécdota, incluso en las noches pésimas pueden conseguirse resultados, eso sí, tomando una píldora de paciencia antes de comenzar. El balance final demuestra mis palabras: continuando con la revisión del catálogo de Stein he registrado hasta el momento 323 pares STI, localizados en Casiopea, Cefeo, Lacerta y Perseo. Estas débiles dobles siguen dándome sorpresas y, aparte de la confirmación de unas cuantas de ellas, he hallado, como en campañas anteriores, un buen paquete de nuevas componentes internas y débiles de las que ya daré cuenta. También, como es habitual en pares poco observados, se detectan con frecuencia errores de posición y dobles duplicadas con dos identificadores diferentes. El trabajo que ahora acumulo es enorme, pues aparte de las de este año, aún tengo que reducir las observaciones de 2010.
Una de las sesiones de observación.
Integración de STI1523.

Hubiera querido registrar alguna de las supernovas brillantes que nos han visitado estas últimas semanas, o el cometa C/2009 P1 Garradd que ha estado muy vistoso, pero mi adicción por la dobles ha podido más: cada noche me repetía "mañana sin falta lo haré".
Dos o tres noches he montado el newton 150 en el exterior para, entre doble y doble, quitarme el gusanillo de la observación visual. Una de las veces improvisamos un "campamento de estrellas" con tienda de campaña incluida, y preparé una observación para varios amigos de mi hijo Adrián que pasaron unos días en casa. Creo que para los chavales fue algo especial con el incentivo añadido de dormir después bajo la lona, aunque fuera en el jardín.

El futuro campamento de estrellas.

La observación de los chavales. Disfruté mucho con ellos.
 
 
Curso de Estrellas Dobles LIADA.
Paralelamente, entre col y col, con un poco de retraso, he terminado de evaluar el primer trabajo práctico de los alumnos de Curso de Estrellas Dobles de la LIADA. La verdad es que el nivel ha sido alto y los que estamos implicados hemos quedado muy satisfechos. Por cierto, hace poco hemos estrenado una página web específica para el curso. La tenéis aquí.
Ahora, ya de vuelta a la rutina laboral (y que no falte), me queda ponerme al día con un montón de correos sin contestar.
Hemos llegado al final. Hasta aquí mi historia veraniega. Ad Astra.

viernes, 1 de julio de 2011

Nº 7 DE EL OBSERVADOR DE ESTRELLAS DOBLES


Una vez más acude fiel (y puntual) a su cita la que ya consideramos, prácticamente, como nuestra niña bonita. A partir de hoy podéis descargar el n.º 7 de “El Observador de Estrellas Dobles”, la revista especializada en la observación y estudio de las estrellas dobles, la única en español.
Creemos que es un volumen jugoso. Basta con echar un vistazo rápido a su índice para comprobarlo. Además de las secciones propias de un journal de estas características, en este séptimo número aparecen otro tipo de artículos que esperamos os complazcan. Vamos a mencionar, para concretar, sólo tres de ellos.

En primer lugar, una nueva sección: “Perfiles”, en la que ponemos muchas ilusiones y de la que esperamos que siga creciendo con cada número de la revista. Pretendemos acercar cada seis meses a un observador, no un profesional de carrera intachable; preferimos dar a conocer a un observador amateur que, con dedicación y esfuerzo, ha conseguido sobresalir de la media. En esta primera serie entrevistamos a Rainer Anton.
En segundo lugar, Ignacio Novalbos (nuestro Nachote) nos ofrece un excelente artículo sobre sus experiencias con una técnica que muchos emplean para obtener excelentes resultados: lucky imaging y que otros muchos otros, a buen seguro, se animarán a practicar gracias a un entusiasta y ameno relato que nos ofrece el autor a partir de sus experiencias.
Y en tercer lugar, no podemos pasar por alto una colaboración que nos llena de orgullo y que constituye un verdadero honor para nosotros. Quienes nos dedicamos a este mundo desde hace tiempo, sabemos que existe en Galicia, en torno al Observatorio Ramón M.ª Aller de la Universidad de Santiago de Compostela, un dedicado grupo de profesionales que constituye uno de los más renombrados a nivel internacional. Pues bien, una de sus más insignes representantes, Josefina F. Ling, nos deleita en la sección “Fuera de Foco” con un interesante texto sobre la aportación de las mujeres astrónomas en el pasado y en el presente de la Astronomía.
Decíamos al principio que, por supuesto, esta revista no tendría sentido si en ella no se publicaran medidas de observadores. Pues bien, también tenemos un buen surtido de ellos: Rafael Benavides, Israel Tejera, Paco Rica, Ignacio Novalbos, Óscar Lleixà… presentan aquí sus observaciones que, dentro de poco, pasarán a engrosar el WDS del USNO. Pero es que en este número tenemos, además, la colaboración de un aficionado estadounidense residente en California, José García Carro, que nos ofrece sus observaciones utilizando un instrumento que fue el origen de esta afición para muchos: el ocular micrométrico. Un buen ejemplo del prestigio internacional que está cosechando nuestra OED.
Además, y forzosamente tiene que ocupar una parte privilegiada de esta presentación, se presentan los resultados de la primera campaña del Proyecto SEDA-WDS (segundo semestre de 2010) que estaba dedicada a las estrellas abandonadas de Lacerta. Un nutrido grupo de observadores españoles, entre los que se encuentra gente de la talla de Julio Castellano o Faustino García, por mencionar sólo dos de ellos, además de nuestro querido amigo francés, Florent Losse, publican sus medidas de estas estrellas que, en algunos casos, llevaban más de un siglo sin ser medidas. Recordamos que cada observador conservará la autoría de sus medidas y así serán publicadas en el WDS. Por cierto, que durante esta campaña se han detectado hasta 5 nuevas estrellas dobles.
Aprovechamos también la oportunidad para recordar que en este ejemplar de OED7 se presentan las nuevas campañas de SEDA-WDS Boreal y Austral, dedicadas a las constelaciones de Camelopardalis y Grus, respectivamente. Esperamos vuestra colaboración, se trata de un proyecto apasionante que bien puede satisfacer las inquietudes de los astrónomos no profesionales que desean participar en un programa útil y divertido. Os recomendamos que visitéis la web del Proyecto SEDA-WDS para conocer los detalles de las nuevas campañas, además de otra mucha información útil.
Esperamos que disfrutéis de la revista. Atrás quedan muchas noches de trabajo incansable manteniendo correspondencia con los autores, leyendo y corrigiendo, maquetando, haciendo pruebas de diseño… esperamos que haya merecido la pena. Ad Astra.

Los editores,
Rafael Benavides Palencia
 Juan-Luis González Carballo
 Edgardo Rubén Masa Martín

martes, 28 de junio de 2011

EL DÍA 1 DE JULIO...

lunes, 27 de junio de 2011

REDUC v4.6

Una breve entrada para comunicar que Florent Losse ha publicado en su web una nueva versión del novedoso Reduc interferométrico lanzado en octubre del año pasado. Es la versión 4.6 y aunque no muestra cambios a la vista, el autor sí ha reestructurado internamente el programa de forma que sea aún más eficiente. Decir también que tanto el interface como el fichero de ayuda están disponibles en castellano. Como sabéis, vengo haciendo estas traducciones desde hace varios años en colaboración con Florent. Ale, ya podéis solicitar vuestra nueva versión al autor. Él, estará encantado. Ad Astra.