La noche es la mitad de la vida, y la mitad mejor. Goethe



miércoles, 6 de enero de 2016

OED16 DISPONIBLE



Iniciamos año con un nuevo número de OED, un regalo de Reyes que esperamos sea de vuestro agrado. Dentro de él hay una extensa crónica del “IV International Pro-Am Meeting on Binary and Multiple Star Systems” celebrado en Villanova i la Geltru (Barcelona) entre el 18 y el 20 de septiembre del año pasado. Un encuentro especial que reunió a lo más selecto de la gran familia de doblistas provenientes de cualquier parte del mundo. En estos encuentros, aparte de su contenido formativo y científico, se estrechan lazos y amistades que duran toda la vida, además de que nacen proyectos y futuras colaboraciones en multitud de proyectos que siempre son muy especiales. Uno de los mejores ejemplos lo tenemos en este mismo número, ya que en dicho encuentro se fraguó una colaboración tan especial como la que traemos en la sección Fuera de foco. Es todo un honor contar en nuestras páginas con profesionales de la talla de Oleg Malkov y Vladimir Surdin, ambos reputados astrónomos procedentes de Moscú.

             Además, contamos con trabajos de primer nivel, como las espectaculares capturas de Sirio B por parte de Giuseppe Donatiello y la técnica de Marcel Fay para capturar y medir parejas con una amplia diferencia de magnitud. También presentamos artículos de investigación dignos de cualquier publicación profesional, como el firmado por Francisco Rica y Juan-Luis González Carballo y por el equipo del grupo de Astronomía del Instituto de Educación Secundaria Juan Gris de Móstoles (Madrid). Incluimos, como siempre, publicaciones con medidas de colaboradores habituales como Margarita Granado, Lluis Ribé, Javier M. López Cuñat, Marcel Fay y Rafael Benavides y muy especialmente de Isabel Irazu, estudiante de Grado en Matemáticas en la Universidad de Santiago de Compostela, que como parte de su Trabajo Fin de Grado tiene una colaboración destacada en nuestra revista. En ¿Por qué observo Estrellas Dobles? nuestro amigo y colaborador habitual Gianluca Sordiglioni nos desvela sus inicios e inquietudes en este maravilloso campo. Y, por supuesto, no podían faltar todas las noticias de actualidad por parte de Francisco Rica.
Esperamos que todo este contenido sea de vuestro agrado y disfrutéis con su lectura. Y como siempre, queremos daros las gracias por la confianza que siempre depositáis en nosotros.

¡¡Feliz año 2016!!

martes, 29 de diciembre de 2015

EN BREVE...


Ad Astra. Edgarus.

miércoles, 23 de diciembre de 2015

CON MIS MEJORES DESEOS


Ad astra. Edgarus.

sábado, 19 de diciembre de 2015

ASTRONOMÍA TABERNARIA (II): LA CRÓNICA

Tras unos días de espera para recoger impresiones y demás, puedo decir que la primera sesión de Astronomía Tabernaria fue todo un éxito y que se superaron con creces las expectativas en cuanto a previsión de asistentes, atención de los mismos e interés general.  Me encantó comprobar  que hubo niños, adolescentes y gente de mediana edad, y que toda esta representación de edades tan variopinta atendió sin pestañear durante casi la hora y media que duró el acto. Igualmente, me sorprendió enormemente el silencio de la concurrencia durante toda mi intervención, hecho que valoro  y agradezco muchísimo. Ni siquiera oímos el típico murmullo tan habitual en la zona de la barra del  bar. En definitiva, un comportamiento ejemplar. Como valoración personal debo decir que me sentí eufórico y contento ante la respuesta de la gente y que esta ha sido una de las charlas que más disfrute me ha aportado.

La conferencia se tituló Un punto azul pálido, en clara referencia al libro de Carl Sagan, el gran divulgador que todos admiramos y que el 9 de noviembre hubiera cumplido 81 años. En gran medida mi charla ha querido ser un homenaje personal a su obra, para no olvidar que, en mi caso y en el de muchos otros compañeros- él fue el culpable de que nos acercáramos a la Astronomía desde una perspectiva más allá de la mera afición.

Portada de la charla mostrando un prototipo de Bandera de la Tierra diseñada alrededor de 1970 por el granjero norteamericano James W. Cadle. Consiste en un círculo azul representando a la Tierra en el centro de la bandera, un segmento de un gran círculo amarillo representando al Sol y un pequeño círculo blanco representando a la Luna, todo sobre un fondo negro. Crédito: Wikipedia.

Con un Punto azul pálido quise mostrar a los asistentes (con toda la sencillez que pude) una visión general del lugar que ocupamos en el universo  como integrantes del minúsculo sistema estelar al que pertenecemos  dentro de una galaxia corriente.  Para ello me detuve bastante en intentar mostrar con ejemplos sencillos y modelos a escala los tamaños relativos de los planetas del sistema solar (en especial de la Tierra) comparándolos  con el Sol, y éste a su vez, con otras estrellas.  Fue notoria la reacción de perplejidad de los asistentes cuando llegamos a la conclusión de que el Sol era una estrella enana.  
Comenté en una diapositiva que hace poco unos cineastas norteamericanos realizaron en un desierto de Nevada un modelo a escala del sistema solar. El resultado lo mostraron  en un magnífico vídeo que insertaré a continuación, pues causó impacto en el público y muchos mostraron interés por este trabajo.





Asimismo, este día me sentí especialmente sensible e hice hincapié en que es hora, sin demora, de empezar a cuidar nuestro planeta evitando las salvajes agresiones ecológicas con las que nuestra civilización golpea a diario,  sin juicio ni medida, al único hogar que tenemos y conocemos. En palabras de Sagan, “nadie vendrá a salvarnos de nosotros mismos”. Cuidemos la gran diversidad biológica que existe en la Tierra y los recursos naturales que permiten su existencia.  Si no restablecemos el equilibrio el futuro de las próximas generaciones será incierto y oscuro.

Os dejo algunas instantáneas tomadas por algunas de las personas que acudieron y que me han ido llegando  durante estos últimos días.









Al final de la charla inserté en la presentación un vídeo que mostraba las reflexiones de Carl Sagan acerca de nuestro punto azul pálido, nuestro planeta visto por la sonda Voyayer 1 a una distancia de 6000 millones de km. Esta imagen histórica (considerada como una de las diez mejores fotos científicas espaciales de la historia) fue tomada el 14 de febrero de 1990 y muestra  la Tierra como un minúsculo punto blanco-azulado casi imperceptible inmerso en el fulgor solar. Esta fotografía inspiró posteriormente el libro de Sagan que mencionamos más arriba titulado Un Punto Azul Pálido: Una Visión del Futuro Humano en el Espacio.



Me gustaría terminar dejando un extracto del comentario personal de uno de los asistentes al acto, José de Andrés Bediola y que transcribo desde su muro de Facebook. Son palabras que tienen un gran valor para mí, pues muestran la verdadera esencia y la meta de Astronomía Tabernaria. Mil gracias, amigo. Por cierto, hay ya incipientes proyectos para dar continuidad a esta labor divulgativa en La Terraza Copas, así como en otros locales de la zona.

“Un punto azul pálido. Resulta increíble que en un bar, lugar en que los ruidos son constantes, se consiga generar atención. Tengo que decir sobre ello, que las personas tenemos muchas ganas de absorber conocimientos sobre Ciencia. Explicaciones cercanas de un astrónomo aficionado, aportando el conocimiento que con los años ha ido adquiriendo. Edgardo Rubén Masa Martín nos ha hecho disfrutar, aprender y comprender en qué consisten las órbitas, las estrellas, el Sol, la Luna, etc.”
Ad Astra. Edgarus.

jueves, 10 de diciembre de 2015

ASTRONOMÍA TABERNARIA

Mañana me estreno en un nuevo proyecto divulgativo. Es una aventura novedosa que he bautizado con el nombre de Astronomía Tabernaria. Se trata de acercar la Astronomía a la gente poniéndoselo fácil. Es decir, divulgando allí donde esa gente se reúne: en las tabernas, bares y cafés del propio barrio, muy cerquita de casa y en compañía de amigos y vecinos. Proponemos una opción diferente eliminando la necesidad de desplazarse a los lugares específicos habituales (y oficiales) donde se imparten charlas y conferencias de manera regular. Además, acompañar la astronomía con un buen café, una copa de vino o una selecta cerveza, puede constituir un aliciente nunca antes experimentado. Otro de los objetivos que esperamos alcanzar es que se dé afluencia de niños y jóvenes acompañando a padres o familiares.

Fue Eusebio Rodríguez, gerente de La Terraza Copas, quién concibió la idea hace un par de meses. Enseguida se me encendió esa luz especial que solamente emana de los pensamientos interesantes y, sin pensarlo dos veces, nos embarcamos en organizar en su local la primera charla de la serie (titulada Un Punto Azul Pálido). Debo decir que hemos puesto mucha ilusión en esta actividad. Por la expectación que se ha suscitado entre la clientela, parece ser que no estaremos solos mañana por la tarde. Tal como fuere actualizaré esta entrada para dar cuenta de los resultados del debut de Astronomía Tabernaria. 

Ya sabéis, si os apetece, viernes 11 de diciembre, a parir de las 20:30 horas en La Terraza Copas, Calle Pelícano 8, en Valladolid. Y, por supuesto, la entrada es totalmente gratuita.

Os dejo el vídeo promocional que ha montado  Iván García (uno de los mejores barman que conozco) para difundir el evento.

Ad Astra. Edgarus.


sábado, 5 de diciembre de 2015

CRÓNICA VI CICLO DE CONFERENCIAS DE ASTRONOMÍA CARLOS SÁNCHEZ MAGRO

Una vez más con gran éxito se clausuró la semana pasada una nueva edición del ciclo de conferencias anual que organiza la Sociedad Astronómica Syrma y el Grupo Universitario de Astronomía de Valladolid. Como en convocatorias anteriores el acto contó con el auspicio de la Liga Iberoamericana de Astronomía (LIADA).


La primera conferencia, titulada El color de las galaxias, fue impartida por el astrofísico cordobés Ángel Rafael López-Sánchez. La disertación se realizó a través de videoconferencia desde Australia, lugar de trabajo de Ángel Rafael, en el Australian Astronomical Observatory (AAO). Debido a mi relación de amistad tuve el honor y el placer de hacer su presentación ante la sala. Parte de mi intervención se centró sobre su impresionante currículo como astrofísico profesional, destacando también su constante interés/capacidad  por/y para la divulgación. No dejéis de hacer clic aquí para saber más acerca de su labor como astrónomo. 

Instantánea de mi presentación. Cortesía de Ángel Rafael López-Sánchez.

La conexión fue todo un éxito y el conferenciante hizo las delicias del público asistente en el Aula Magna de la Facultad de Ciencias, impartiendo una charla magnífica que nos quedó alucinados al conocer cómo se observan (y lo diferentes que se ven) las galaxias con los medios de observación actuales.  Hay que decir que debido a la diferencia horaria nuestro amigo tuvo que madrugar mucho para poder conectar a la hora prevista. Aquí en España eran las 19:30 y en Australia las 5:30 de la madrugada... ¡¡del día siguiente!! 25 de noviembre. Muchas gracias Ángel por el esfuerzo, todo un gesto que dice mucho de ti y de tu interés y pasión por divulgar esta maravillosa Ciencia. Siempre digo que si hay pasión hay movimiento y, efectivamente, su extraordinaria capacidad de trabajo no es otra cosa que el fiel reflejo de un profundo amor apasionado por la Astronomía. No os perdáis la crónica de esta charla escrita por el propio conferenciante en su emblemático blog El Lobo Rayado. Y por cierto, aprovecho para publicitar su nuevo blog en la plataforma Naukas: El Universo Rayado. Sublime.



Al día siguiente nuestro querido Fernando Muñoz Box volvió a sorprender a propios  y extraños con una conferencia tremendamente didáctica sobre uno de los instrumentos astronómicos más veteranos e importantes: El astrolabio.

El profesor titular de Óptica de la Universidad de Valladolid (jubilado), Fernando Muñoz Box cursó Ciencias Físicas en Madrid y después ejerció como profesor en Valladolid y Vitoria, donde impartió Mecánica, Óptica, Espectroscopia e Introducción a la Física Cuántica. Asimismo fue docente en Puerto Rico, donde completó su tesis doctoral, que versa sobre la Física Nuclear. Durante cinco cursos impartió “El tiempo y la medida del tiempo” en la Universidad Permanente Millán Santos, así como cursos de Doctorado y especiales para profesorado.
El Profesor ha escrito “Las medidas del tiempo en la Historia: calendarios y relojes”, “José Escalígero y la Data Juliana. En las X Jornadas Científicas sobre Documentación: el calendario y la datación histórica” y “Cámara oscura, cámara clara. Ponencia del curso interdisciplinar: Ciencia y Arte. La construcción del espacio pictórico”. Por otro lado, ha colaborado en otras obras como “Fuentes para la Historia de la Ciencia y de la Técnica en la Biblioteca de Santa Cruz de Valladolid”, “Curso de Energía solar. Universidad de Valladolid”, “Historia de la Ciencia y de la Técnica en la Corona de Castilla” y “Ciencia y Arte. La construcción del espacio pictórico”.

A nivel personal, me gustaría valorar el gran trabajo de investigación que el profesor Muñoz Box ha realizado para la documentación de esta conferencia. El astrolabio es un instrumento complejísimo y gracias a su valiosa aportación todos los presentes tenemos ahora una idea mucho mejor formada acerca de su concepción y su esencia. Tanto así lo creo que, a mi juicio, Muñox Box no impartió una conferencia al uso, sino más bien una Master Class, en el más amplio sentido de la sentencia. Lentamente, en cada transparencia, en pequeñas dosis, fuimos conociendo la funcionalidad y el porqué de todas esas “rayas” endiabladamente enmarañadas que pueblan el instrumento. Bravo Profesor, bravo. Y mil gracias.





Fernando Muñoz Box en la rueda de preguntas.

Los socios de Syrma y del GUA junto a nuestro Socio Honorario más querido y admirado, el profesor Fernando Muñoz Box.

Finalmente, la conferencia de clausura, la del vienes 27 de noviembre, versó Sobre el Sol. Y quien mejor para hablar de este tema que uno de los más grandes expertos en esta disciplina observacional. Javier Ruiz Fernández es Licenciado en Ciencias Físicas y trabaja en el Observatorio Astronómico de Cantabria desde 2007 y es miembro activo de la Agrupación Astronómica Cántabra desde 1983. Especializado en observación solar durante los últimos 30 años, colabora desde 1985 con la Red Heliofísica y desde 1992 con el SIDC (Observatorio de Bruselas) y con la División Solar de la AAVSO. Desde 1999 es administrador de la página de observación solar Parhelio y desde hace unos años responsable de la sección de Astronomía diurna en la revista AstronomíA.

Son numerosas las conferencias sobre temática solar a las que he asistido en estos años. No temo equivocarme si digo que la de Javier Ruiz ha sido la más disfrutada y en la que más he aprendido. Valoraciones similares a esta mía corrieron de boca en boca entre muchos de los que asistieron a la charla. Javier cautivó y consiguió que todos quisiéramos empezar a observar el Sol  a la primera de cambio. Mi más entusiasta enhorabuena.





Como siempre ocurre, el último día de ciclo se organiza una cena de hermandad que ya es un clásico. Es de rigor que el conferenciante del viernes venga con nosotros al evento y en esta ocasión pudimos disfrutar de la presencia de Javier Ruiz. La celebración transcurrió en armonía y fue un placer disertar con los veteranos de Syrma y recordar multitud de anécdotas observacionales. Al mismo tiempo, en el otro extremo de la mesa, brillaba como Sirio la savia nueva de la juventud de los socios más recientes. Varias generaciones unidas por un interés común. Fantástico.



Junto a  mi coetáneo y amigo Domicio Carbajo. Qué gran tipo.

Posando junto a Javier Ruiz. 

Pues sí, el 6º Ciclo de Conferencias Carlos Sánchez  Magro es ya historia. Una historia que hemos vivido, disfrutado y saboreado embebidos en excelente astronomía y en compañía de mejor gente. Mi enhorabuena a los conferenciantes de esta edición y a los compañeros de la organización que han hecho posible el evento. Ahora ya tenemos la mirada puesta en el próximo.
Ad Astra. Edgarus.

viernes, 27 de noviembre de 2015

UN PRESENTE DEL PASADO PARA EL FUTURO

Hace unos días he recibí un regalo especialmente valioso a la par que inesperado. El remitente, mi amigo, compañero y colega Juan Lendínez Moral. Cuando le pregunté a través del teléfono el porqué de este presente se limitó a decir: ¿quién mejor que tú puede valorarlo y disfrutarlo? Y efectivamente, no ha errado en la apreciación, porque su acto altruista ha hecho que yo sea un tipo feliz. A ambos nos atraen las publicaciones astronómicas antiguas y debido a nuestras conversaciones sobre el tema él sabía que iba a acertar de pleno con un regalo de esta índole.


Junto a Juan Lendínez en el II Congreso Pro-Am de Astronomía, Alcalá la Real, Jaén, junio 2015.

El paquete se componía de 25 documentos, entre separatas, boletines y revistas, que debieron pertenecer a la biblioteca personal José Pensado Iglesias, hecho deducido porque su apellido manuscrito aparece en una buena parte de los cuadernillos. Desconozco si la grafía es de su propio puño y letra o si por el contrario proviene de la mano intermediaria y catalogadora del librero de viejo que los adquirió. Una buena parte de estos trabajos son cálculos de órbitas de estrellas dobles visuales publicados por J. Pensado.  Este matemático, físico y astrónomo español nació en Santiago de Compostela en 1919. Tras terminar el Bachillerato en 1936 y debido al parón obligado de la guerra civil reanuda su formación en 1939 cursando los dos primeros años de las licenciaturas en Ciencias Exactas y Químicas en la Universidad de Santiago de Compostela (cursos 1939-40 y 1941-42). En el curso 1944-45 es becado por el Consejo Superior de Investigaciones Científicas siendo destinado al Observatorio Astronómico de la Universidad de Santiago de Compostela, donde entra en contacto con su director, Ramón María Aller, quien lo introduce en el estudio de las estrellas dobles. Ya he comentado en otros artículos que la influencia que Aller ejercía sobre sus estudiantes, becarios y  colaboradores era tan poderosa que creó cuna y escuela de reputados investigadores, especialistas sobre todo, en el cálculo orbital de estrellas dobles visuales. El caso de Pensado no fue una excepción y durante el tiempo que pasó como becario trabajó como compañero de observación de estrellas dobles y se introdujo en el cálculo de órbitas, siendo esta disciplina una de sus especialidades en los próximos años. Parece que la relación entre ambos fue más allá de ser meramente académica, estableciéndose fuertes vínculos de amistad y compañerismo. Podemos comprobarlo en una dedicatoria que Aller escribió para Pensado en uno de los trabajos que publicó.

Dedicatoria de Ramón María Aller a su amigo José Pensado Iglesias, hallada en el artículo titulado "Los observatorios de Lalín y Santiago" (Publicaciones del Observatorio de Santiago, Vol. I, 1944). Cortesía de Juan Lendínez Moral.

En 1952, en la Universidad de Madrid,  terminó los estudios correspondientes a las licenciaturas de Ciencias Exactas y Físicas y poco después trabajó como ayudante dando clases prácticas de Astronomía General y Topografía, además de Astronomía Esférica y Geodesia. El 28 de julio de 1953, consiguió por oposición (con el número 1)  una plaza de astrónomo en el Observatorio de Madrid. Años más tarde, el 29 de septiembre de 1971, es nombrado subdirector del observatorio. Poco menos de un año después (11 de septiembre) es nombrado director, ocupando el cargo hasta el 2 de marzo de 1984. Paralelamente en el periodo 1977-1980 ejerció de profesor en la Escuela Superior de Ingenieros de Caminos. Además, había seguido la carrera militar siendo capitán (desde 1949) del Cuerpo  de Ingenieros de Armamento y Construcción. En 1962 fue ascendido a teniente coronel. En su época de director del Observatorio de Madrid impulsó en los años 70 la expansión que caracterizó a este enclave: el Centro Astronómico de Yebes en Guadalajara (para radiostronomía) y el Observatorio de Calar Alto en Almería. Como hemos comentado destacó en el cálculo de órbitas de estrellas dobles visuales, amén de en otros campos de la astronomía, publicando numerosos trabajos científicos. Igualmente se interesó por la divulgación científica publicando artículos sobre radioastronomía, púlsares y cuásares, relojes atómicos, fotometría fotoeléctrica y estudios dedicados a la instrumentación. La mayor parte de sus trabajos se publicaron en la serie Publicaciones del Seminario de Astronomía y Geodesia y en el  Boletín Astronómico del Observatorio de Madrid.

José Pensado Iglesias. Fuente: As matemáticas e a astronomía en Galicia. ISBN 978-84-9887-819-6

En mi biblioteca tengo un librito de este autor, titulado Las estrellas dobles visuales, una edición privada del mismo monográfico publicado en el Anuario del Observatorio Astronómico de Madrid para el año 1955. En la obra, que es una delicia, hace un recorrido general por las estrellas dobles abordando historia, metodología, interferometría, observaciones visuales, estudio de los errores en las observaciones, nuevos métodos de observación (micrómetro de doble imagen) y finalmente, cálculo orbital. Debo decir que entre mis proyectos  de estudio estaba el de indagar en la biografía de Pensado y en su relación con las estrellas dobles. Ahora, al disponer de estas separatas de sus artículos, se ha reavivado mi interés por su trabajo.


Recordemos que las separatas son encuadernaciones de uno o más pliegos de una revista o de un libro que se publican por separado aprovechando el mismo molde de impresión y conservándose normalmente la numeración de la obra original. Por lo general, estos cuadernillos se entregan a los autores para su difusión en círculos académicos cercanos y especializados. En la siguiente imagen muestro los artículos con cálculos orbitales realizados por Pensado.


Asimismo, hay otros cuatro ejemplares íntegros del Boletín  del Observatorio de Madrid (años 1981-83-85 y 86) más otras dos separatas de la misma publicación conteniendo artículos editados en Calar Alto (1979) describiendo el telescopio de 1,5 metros y su espectrógrafo “Coudé”. Se incluyen en el lote tres separatas de trabajos extranjeros, a destacar un cálculo orbital de ADS 7054 firmado como primer autor por el gran Jean Dommanget y publicado en 1962 en el Boletín del Real Observatrorio de Bélgica.

Muy interesantes son también dos trabajos firmados igualmente por Pesando tratando el tema de la distribución de los polos y las inclinaciones de las órbitas de las estrellas dobles visuales (fechados en 1956 y 1976).


Otra joya es un ejemplar (primer semestre de 1950) muy bien conservado de la revista Urania (Revista de Astronomía y Ciencias Afines), muy prestigiosa en aquella época y que era el órgano de difusión de la Sociedad Astronómica de España y América (con sede en Barcelona) y la Unión Nacional de Astronomía y Ciencias Afines (con sede en Madrid). En este número doble (221-222) José Pensado publica la órbita de STF 1306. Además, el propio Ramón María Aller entrega un estudio detallado sobre las coordenadas del Observatorio de Santiago. Mirad qué maravilla.


Y hablando de nuevo del padre Aller me llevé una gran sorpresa al contemplar una separata de 1947 titulada Medidas de Estrellas Dobles, artículo publicado en origen en la Revista de Geofísica, nº 24. Son dos únicos pliegos de tremendo valor histórico en los que se publican medidas del propio Aller junto a otras  realizadas por Pensado. Según se puede leer en la breve introducción todas fueron realizadas en el Observatorio de Santiago de manera esporádica durante la primera época de su fundación tras el traslado desde Lalín. He comprobado que en WDS figura la referencia de las medidas incluidas en esta publicación bajo el código de observador de Aller (ALL, Revista de Geofisica, Ano. 6, #24, 604, 1947). Sin embargo, me queda la duda de si las medidas de las siete dobles observadas por Pensado, o bien no están en el catálogo, o bien lo están bajo la autoría de D. Ramón, al figurar éste como único autor del trabajo. Mi inquietud y sospecha está alimentada también por el hecho de que la referencia anteriormente citada no se incluye entre las asignadas al código de observador de Pensado (PEN). Por supuesto ya he iniciado las pesquisas pertinentes.


Todo lo hasta aquí contado sería más que suficiente para hacer feliz a  un apasionado de las estrellas dobles y de su historia. Pero aún hay más, un colofón que ya me hizo sentir en el paraíso. Escondida entre los papeles grises de las revistas más antiguas encontré íntegro y conservado de maravilla el nº 27 de la revista Astrum editada por la Agrupación Astronómica de Sabadell en agosto de 1973. Con estos simples datos bibliográficos cualquier doblista avanzado estará ahora con el vello de punta: esta referencia es, ni más ni menos, la primera versión del Catálogo de Estrellas Dobles de José Luis Comellas. Desconozco la tirada de este número, pero sin duda será muy escasa y por tanto difícil de encontrar. De hecho, durante los trabajos de edición de la versión digital del Nuevo Catálogo Comellas de Estrellas Dobles Visuales que editamos en 2013 no tuvimos físicamente un ejemplar del mismo en nuestras manos.  El catálogo lista 1197 entradas  observadas por Comellas entre octubre de 1970 y enero de 1973 usando un refractor Unitron de 1200 mm de focal y 75 mm de abertura. A destacar la deliciosa introducción al catálogo al más puro estilo del profesor. 




En fin, para terminar quiero dar las gracias de nuevo a Juan Lendínez por su generosidad. Un detalle que nunca olvidaré porque, sin duda, este ha sido un “presente del pasado para el futuro”. Ad Astra. Edgarus.