La noche es la mitad de la vida, y la mitad mejor. Goethe



miércoles, 22 de diciembre de 2010

CON NUESTROS MEJORES DESEOS

lunes, 20 de diciembre de 2010

II TALLER VIRTUAL INTERNACIONAL DE ESTRELLAS DOBLES

El domingo 19 participé en el II Taller Internacional de Estrellas Dobles. Al igual que en la anterior edición, el evento estuvo organizado y coordinado desde Argentina por los miembros de la RAA (Roberto Vasconi, Alejandro Garro, Carlos  Krawczenko y Carlos Lasgoity).

Banner anunciando el evento. Cortesía RAA.


El programa comenzó a las 16 horas (hora oficial española, 12 horas de la mañana en Argentina). Tras ciertos pequeños  inconvenientes técnicos, las conferencias comenzaron a las 16:40. La conexión se alargó durante cuatro horas y media de manera ininterrumpida, pero como ya es habitual en este tipo de reuniones, el tiempo pasa volando. En esta ocasión el apelativo de "internacional" adquirió su máxima dimensión, puesto que los participantes (31 en número) eran originarios de cinco países: España, Francia, Argentina, Colombia y Uruguay.
Captura de pantalla recién iniciada la sesión con Netviewer, mostrando el escritorio de Roberto Vasconi. Se daba la bienvenida a los participantes y se presentaba el programa del día.
Roberto Vasconi, coordinando la conexión desde su observatorio ÍO. Crédito imagen Roberto Vasconi.
El coordinador general, Carlos Krawczenko, compañero en la Sección de Estrellas Dobles de la LIADA, abrió la sesión con una introducción a las estrellas dobles. Seguidamente, Carlos Lasgoity, que ofició como presentador, fue dando paso a los expositores. El programa de conferencias, por orden de intervención, fue el siguiente:
Rafael Benavides Palencia: Fotometría de Estrellas Dobles con Astrométrica y Focas II.

Edgardo Rubén Masa Martín: Extinción y enrojecimiento interestelar.

Florent Losse: Interferometría speckle con Reduc.

Juan Luis González Carballo: Presentación del proyecto SEDA-WDS.

Rafael Benavides ofreció una conferencia eminentemente práctica y muy interesante. Nos demostró la precisión de la fotometría que se obtiene utilizando conjuntamente los programas Astrometrica y Focas II sobre nuestras imágenes de estrellas dobles. Rafael realizó un estudio en este sentido hace algunos meses comparando sus resultados con la fotometría de catálogos profesionales. En promedio, la diferencia entre los dos valores se sitúa en torno a 0,2 magnitudes, un valor muy bueno, teniendo en cuenta que no se utilizaron filtros fotométricos. La idea es poder mejorar los datos fotométricos del catálogo WDS, que en muchas ocasiones son erróneos, imprecisos o no existen. Y todo ello utilizando un método fácil de implementar y asequible para cualquier amateur. Los resultados de este trabajo fueron publicados en el número 2 de OED.

En lo que a mí se refiere, hablé sobre la importancia de corregir la fotometría por los efectos de la extinción y el enrojecimiento interestelar, a la hora de realizar estudios astrofísicos de las componentes de las estrellas dobles, así como de las herramientas que utilizamos en la Sección de Dobles de la LIADA para su estimación.

Portada de presentación que todos los expositores utilizamos en nuestras intervenciones. Diseño: Juan Luis González Carballo.


Portada de mi presentación.


En plena faena. De cuando en cuando, mi hijo Adrián me surtía de algún refrigerio reparador.
 
Como ocurrió en el mes de junio, también hice de traductor en vivo durante la conferencia de Florent Losse, quien nos dejó alucinados a todos con la precisión de sus medidas speckle utilizando la nueva versión de Reduc que ha programado. Esta versión de software fue presentada en el II INTERNATIONAL MEETING OF DOUBLE STAR OBSERVERS (Pro-Am), celebrado en Sabadell en el mes de octubre. Anuncio que ya estoy trabajando en la traducción del francés del manual de esta nueva versión y estará disponible en breve.

Finalmente, Juan Luis González Carballo, presentó oficialmente el Proyecto SEDA-WDS a nuestros compañeros del hemisferio sur, haciendo especial hincapié en la división austral del proyecto. También, aprovechó para informar de las nuevas campañas de observación (Cáncer, boreal; Musca, austral) que lanzaremos en unos días. Para terminar su intervención, adelantó como primicia el sumario del número 6 de OED que estamos ultimando y que estará disponible el próximo día 6 de enero.

Desde aquí, quiero agradecer a los coordinadores el gran esfuerzo realizado para que todo saliera a la perfección. Sin duda, tuvieron un enorme ajetreo en la "cocina" para que afuera, en el "restaurante", mantel y mesa lucieran de gala. Gracias a todos.

En definitiva, una velada inolvidable celebrada en buena compañía, bajo el marco de un interés común y cargada de buena onda. Hasta aquí.

viernes, 3 de diciembre de 2010

TENGO UN AMIGO EN ARGENTINA...

Tengo un amigo en Argentina que hace unos días ha visto hecho realidad un sueño largamente perseguido. El sueño que todo loco por las estrellas anhela algún día alcanzar: un lugar fijo desde donde uno pueda compartir sus confidencias, de tú a tú, con la inmensidad de la noche. Para Roberto Vasconi ya llegó ese momento... mágico, diría yo, en el que uno queda invadido por sensaciones nunca experimentadas, pero no por ello menos ansiadas. Y es que cuando uno traspasa el dintel es como entrar en una dimensión recóndita, en una especie de santuario o lugar sagrado, donde reina el silencio, el sosiego, la calma y son cuna del espacio y el tiempo.

Sí, tengo un amigo en Argentina que al fin ha tomado su toga de iniciado y ya es miembro por derecho de esa comunidad de elegidos que al llegar la noche abren un ventana al cielo para espiar a las estrellas. Bienvenido, amigo Roberto. Observatorio Astronómico ÍO, ese el nombre que desde el día 27 de noviembre resuena en Villa Allende, en la homónima Córdoba argentina. Ese día, el de la inauguración del observatorio, lo pasé a caballo entre España y Argentina y eso aún a pesar de la distancia. Quizá porque lo haya vivido en mis propias carnes hace unos años, estuve todo el día pensando en mi amigo y en su flamante observatorio. Aunque no físicamente, sí en esencia, estuve allí, acompañando a mi colega en su día prodigioso. Emoción, ilusión, el orgullo por lo bien hecho, por ver al fin materializada una idea, un proyecto. Las sensaciones son aún más intensas cuando uno es el propio artífice del observatorio; cuando las formas, las dimensiones, los mecanismos, que en un principio no son más que pura energía cerebral, logran irrumpir al entorno tridimensional que nos rodea, a través del empeño, el tesón y la fuerza de nuestra mano, del trabajo entregado. Seguro que mi amigo Roberto Vasconi ya no recuerda esas largas horas pasadas en el taller, las incertidumbres o los inconvenientes que a veces irrumpen en el camino. La compensación a todos estos esfuerzos llegó, como digo, el día 27 del mes pasado. Esa hoja del calendario no volará empujada por el viento como paja estival, muy al contrario será guardada en un lugar seguro donde esté protegida del olvido, donde irá amarilleando con el tiempo al unísono con el guardián: el corazón de mi amigo Roberto.
Vista general del Observatorio ÍO.

El telescopio principal del observatorio.

La cúpula se levanta altiva sobre las construcciones de Villa Allende.

La inauguración, como es de ley, debe transcurrir en compañía. Es un día propicio para compartir con los amigos, más que de costumbre, nuestra alegría. Y para comer y brindar en armonía y compañerismo con aquellos que comparten nuestra forma especial de ver la vida. Y por supuesto, ¿qué mejor día para expresar nuestro reconocimiento a esposas, novias, compañeras, por su compresión y por su apoyo? Un sentido beso de gratitud que sale del alma.

Al fondo, presidiendo la comida de hermandad, Roberto Vasconi.


Ellas son importantes.

Palabras de agradecimiento de Roberto Vasconi.

¿No lo he dicho? Tengo un amigo en Argentina que desde su espacio hemisférico será partícipe del baile de las estrellas dobles al son del tango más desgarrado. Roberto, mi más emotivas felicitaciones. Vos sos un tipo grande. Hasta aquí.

domingo, 28 de noviembre de 2010

TELESCOPIOS, MONTURAS Y OTROS ARTEFACTOS

Este fue el título de la conferencia que impartí el viernes 26 por la tarde en la Facultad de Ciencias de Valladolid, como parte de la programación que en la Sociedad Astronómica Syrma y el Grupo Universitario de Astronomía estamos desarrollando en esta primera parte de la temporada.

En realidad, la charla se engloba en el Curso de Introducción a la Observación Astronómica que tradicionalmente impartimos por estas fechas. Aquí os dejo el cartel anunciador, aprovechando para felicitar al responsable de su edición: me encantó tener como fondo el telescopio de Herschel.



La planificación de la jornada pretendía hacer un repaso por todos aquellos instrumentos que el astrónomo aficionado que se inicia tiene a su disposición: telescopios, monturas, oculares, etc. Para ello, además de una presentación multimedia, montamos en el aula varios tipos de telescopios con la intención de que los asistentes se hicieran una mejor idea de lo que se estaba hablando. En definitiva, una especie de conferencia-charla-clase-taller.


Creo que la cosa estuvo animada y amena. Al menos eso me pareció desde mi posición a este lado del estrado. En particular, me llamó la atención el hecho de que, entre los asistentes, hubo un amplio abanico de edades, demostrándose que la astronomía es eminentemente multigeneracional. Y es nexo y unión de buena gente. Hasta aquí.

sábado, 6 de noviembre de 2010

II CICLO DE CONFERENCIAS CARLOS SÁNCHEZ MAGRO (iii)

Esta noche he llegado a casa con un regusto especial, con una sensación agradable, pero difícil de explicar; encantado, vamos. Eran las siete y media de la tarde cuando Inés Rodríguez daba el pistoletazo de salida abriendo la última sesión del Ciclo de Conferencias Carlos Sánchez Magro 2010. En el auditorio del Museo de la Ciencia no cabía un alfiler: la asistencia de público ha sido masiva y apostaría que record. Tras la intervención de Inés, mi compañero Fernando Cabrerizo presentaba oficialmente al conferenciante. Y lo hacía por dos razones: primero, por ser parte activa en la organización de este ciclo de conferencias; segundo, por una cuestión de cultivada y ya madura amistad con el ponente invitado. Pablo Santos Sanz estudió Físicas en la Universidad de Valladolid y posteriormente se trasladó a Tenerife para realizar su tesina de licenciatura en el Instituto de Astrofísica de Canarias sobre el cometa Hale-Bopp. Posteriormente, fue al Instituto de Astrofísica de Andalucía (IAA) del CSIC, en Granada, donde realizó su tesis doctoral sobre objetos transneptunianos y centauros y donde trabaja en la actualidad como astrofísico (en estos días está destinado en el Observatoire de París-Meudon, hasta completar un periodo de dos años). Especialista en cuerpos menores del Sistema Solar, ha participado en muchos congresos internacionales sobre el tema y publicado bastantes artículos en revistas internacionales. Ha realizado diversas actividades de divulgación y comunicación de la ciencia en forma de charlas, conferencias, artículos en revistas y periódicos, colaboraciones en libros, intervenciones en radio, televisión, etc. Sin olvidar su cooperación en aquel maravilloso programa, el podcast astrofísico A través del Universo, que durante cuatro temporadas hizo las delicias de una innumerable audiencia por todo el mundo. A este respecto me comentó que, cuando viaja al extranjero para acudir a congresos o similares, muchas personas vienen a saludarle porque le recuerdan de cuando hacía el programa.

Durante su época de estudiante en Valladolid, Pablo Santos fue socio de la Sociedad Astronómica Syrma y junto a Fernando Cabrerizo y otros miembros ya veteranos y aún activos, participó activamente en las actividades que por entonces se desarrollaban. Por ejemplo, era el redactor principal y el encargado de la sección de Efemérides del Boletín Astronómico Bessel que editaba la asociación con carácter bimensual. Un duro trabajo sin duda, si observamos que la maquetación era mecanografiada y la tirada final de cada número se hacía a golpe de fotocopia. !Qué tiempos! Mirad.



Pablo es astrónomo de nacimiento. Vale, de acuerdo, ahora es profesional y tiene la suerte de trabajar a tiempo completo en su pasión. Pero jamás ha olvidado sus raíces ni a sus compañeros de aventuras astronómicas y disfruta rememorando anécdotas de aquellas primeras observaciones. Solo hay que oírle hablar para darse cuenta de que es un enamorado empedernido del firmamento y me consta que tras su trabajo diario, plagado de datos y de imágenes CCD, mira al cielo cada noche por el puro placer de hacerlo, por esa irremediable atracción ancestral que le envuelve. Y se le nota una sensibilidad especial, es un astrofísico de otra pasta. Un ejemplo: tras la conferencia, en un tertulia que hemos tenido, me ha dicho que le gustaría visitar mi observatorio. ¡No estará harto de ver observatorios! Pues no, lo decía en serio, y con una ilusión envidiable. Cuando tú quieras Pablo. Personalmente, conocí a Pablo Santos en el Congreso Pro-Am de Córdoba del año pasado. Mejor dicho, me conoció él a mí: "A ver, ¿quién de vosotros es el pucelano de las estrellas dobles?".

Si me pidieran un titular con el que definir la conferencia de hoy, sería este: Eminentemente Didáctico. Y este calificativo se ha notado nada más que ha empezado a hablar del tema que traía preparado: Los confines del sistema solar.

Un momento de la conferecnia. Hasta la camiseta que lucía Pablo Santos era astronómica. En concreto, una especie de necrológica sobre Plutón, el destronado.

Con un hilo conductor que enganchaba nos ha ido enumerando de manera sencilla y amena todos y cada uno de los objetos que pueblan el sistema solar. Planetas, asteroides (cinturón principal, troyanos, centauros), cometas, meteoroides... Así hasta llegar a la frontera: Neptuno. ¿Qué hay más allá? Y ya nos ha metido de lleno en su actual área de trabajo, los objetos transneptunianos (TNOs). Miríadas de cuerpos pequeños muy lejanos situados a 30 veces la distancia Tierra-Sol, 30 Unidades Astronómicas, y que por tanto se mueven muy lentamente, oscuros y fríos (del orden de 220º bajo cero) habitando las regiones más externas del barrio solar, el llamado Cinturón de Kuiper y aún más allá la Nube de Oort. "Todos estos cuerpos son como los escombros de una obra", los restos de la formación del Sistema Solar. Y por eso es tan importante su estudio y caracterización: es el material original y sin contaminar que formó los planetas por procesos de acreción. Durante miles de millones de años han permanecido en el frigorífico, en un lugar tan remoto que la radiación solar les llega tan debilitada que difícilmente puede alterar las propiedades físico-químicas de sus superficies. La primera confirmación de la existencia de estos cuerpos ocurrió en 1992 cuando Jewwitt y Luu descubrieron, con las primeras CCDs, 1992QB1. Desde entonces hay catalogados más del mil y existen órbitas precisas para unos cien.


Uno, fácilmente, puede imaginarse a Pablo Santos con una piqueta excavando cuidadosamente un yacimiento arqueológico de enormes magnitudes y el más antiguo de todos: según sus palabras, "mi trabajo es como hacer arqueología del propio Sistema Solar". Las investigaciones apuntan a que estos cuerpos están compuestos principalmente por agua helada, aunque debido a su escaso brillo es difícil detectarla, salvo en los de mayor tamaño. También metano en los más grandes, CO2, CO y rocas. Son cuerpos muy oscuros que reflejan una mínima parte de la luz solar. Parece ser que tan escasa reflectividad (albedo) es causada por el bombardeo de rayos cósmicos (irradiación) sobre ciertos compuestos orgánicos a base carbono que recubren su superficie. Para estudiar todas estas propiedades se utilizar varios caminos complementarios. A veces, estos objetos tiene sus propios satélites. Esto permite conocer con bastante precisión sus masas y su densidad. En este sentido las observaciones indican que son cuerpos frágiles y fácilmente deformables por el efecto de su propia rotación. Incluso pueden producirse fracturas de la corteza y dar lugar a volcanes fríos (criovulcanismo). Por otro lado, se pueden observar ocultaciones de estrellas por estos cuerpos y mediante las curvas de luz de los eclipses se pueden deducir sus diámetros, descubrir satélites y detectar eventuales atmósferas. No me negarán que no es trabajo apasionante.
Por cierto, nos ha comentado que esta misma noche el objeto Eris podía ocultar a una estrella en el Hemisferio Sur y  se frotaba las manos pensando en los resultados de esas observaciones.


Estructura típica de un TNO.
En la actualidad Pablo Santos utiliza datos del Observatorio Espacial Herschel, de la ESA, que observa el universo frío, es decir en el infrarrojo lejano. Dentro de pocos años, en 2015 la sonda Nuevos Horizontes llegará a Plutón, el "objeto inadaptado", y revelará in situ nuevas vías de investigación importantes.


Este es el tipo de imágenes infrarrojas con las que trabaja Pablo Santos. En el centro el objeto Orcus.

Cuando Pablo a dado por concluida su intervención, un estampido de aplausos atronador (y muy duradero) a inundado el espacio del auditorio. Sencillamente, la gente que ha asistido hoy ha quedado encantada y ésta ha sido su manera espontánea de agradecer al conferenciante que la visita a su ciudad ha servido para acercarnos -a pasos de gigante- a esa parte del Sistema Solar tan inhóspita y desconocida para la gran mayoría. Y que lo ha hecho fácil, "tal y como si se lo contase a su propia madre". Gracias Pablo. Después, el habitual turno de preguntas, también muy entretenido y los saludos, felicitaciones y fotos de rigor. En fin, una tarde redonda.

Foto de familia con unos cuantos de sus antiguos compañeros de Syrma.

Me gustaría acabar dejándoos la sugestiva y última diapositiva de la conferencia y la reflexión final de Pablo Santos. Por suerte he encontrado en la Red algo dicho por él en una entrevista que le hicieron en la Universidad Carlos III de Madrid y que es en esencia lo que ha querido hoy transmitir al finalizar. Invita a reflexionar. Que lo disfrutéis. Hasta aquí.


"Me gusta siempre pensar que mirar al cielo nos hace necesariamente mejores personas, en el sentido de que aprender sobre el cosmos, nos coloca en el lugar que verdaderamente ocupamos en el universo. Habitamos una motita de polvo que orbita una estrella enana amarilla a la que llamamos Sol. Esa estrella se encuentra a su vez en los suburbios de una galaxia a la que llamamos Vía Láctea: una galaxia que alberga en su seno miles de millones de estrellas, una galaxia que es una más entre miles de galaxias. Mirar al cielo nos da necesariamente una lección de humildad. No deja de ser increíble, maravilloso, que siendo lo que somos y estando donde estamos, podamos atisbar y quizá llegar a comprender un poquito de esa inmensidad que nos rodea, esa inmensidad a la que llamamos universo."

Pablo Santos Sanz.

Actualización 09-11-2010:
Pablo Santos nos envía la primicia de que, finalmente, el TNO Eris ocultó a una estrella de magnitud 16. El fenómeno fue observado desde Atacama con un telescopio robótico de 40 cm del Instituto de Astrofísica de Andalucía. Han colaborado: José Luis Ortiz, Nicolas Morales, Audrey Thirouin, Rene Duffard, y el propio Pablo Santos. Aquí tenéis el video de la ocultación. Gracias Pablo, y que este éxito culmine en importantes resultados.


miércoles, 3 de noviembre de 2010

II CICLO DE CONFERENCIAS CARLOS SÁNCHEZ MAGRO (ii)

Ayer por la tarde pudimos disfrutar de la segunda de las conferencias del ciclo. Como ponente, contamos con la presencia de uno de los más destacados astrofísicos españoles. El currículo de Eduardo Battaner López, burgalés de pura cepa, resulta ser impresionante en todos los sentidos. Aunque él mismo se define como un "pedagogo nato", la verdad es que destaca -y mucho- como divulgador y como investigador. Actualmente es Catedrático de Astronomía y Astrofísica de la Universidad de Granada. Pero para no quedarme nada el tintero, os emplazo a que visitéis su página web personal, donde él mismo nos cuenta todos los pormenores de su carrera de una manera amena y sencilla.

Se da la circunstancia de que Eduardo Battaner fue amigo personal de Carlos Sánchez Magro, por lo que su presencia en Valladolid para impartir una conferencia en honor de su colega, estuvo cargada de emotividad.

Como de costumbre, Inés Rodríguez Hidalgo, directora del Museo de la Ciencia, abrió la sesión con otra más de sus geniales presentaciones. De nuevo, la asistencia de público fue un rotundo éxito, lo que demuestra que este tipo de convocatorias resulta muy atrayente y compensa con creces las energías gastadas en su organización y coordinación.
Inés Rodriguez presentando al profesor Battaner.
Battaner trajo consigo una conferencia titulada Historia de la Cosmología; historia sin duda apasionante. Su exposición se centró en la cosmología moderna, es decir, acotada desde la publicación de la Teoría General de la Relatividad de Einstein hasta nuestros días. En la disertación utilizó recursos didácticos (anécdotas, curiosidades) que sirvieron para hacer más llevaderos los conceptos que se explicaban, a veces, por la profundidad de los mismos, intrínsecamente espinosos o poco intuitivos; y siempre utilizando un lenguaje cercano y accesible.
El comienzo de la conferencia.

En su charla, el doctor Battaner hizo un repaso concienzudo de todas las teorías cosmológicas que, al amparo de la Relatividad General, fueron apareciendo durante la mayor parte del siglo XX. El variado muestrario de todos estos modelos cosmológicos fructificó, como sabemos, en la teoría más unánimemente aceptada, y a día de hoy la que mejor explica las observaciones: el modelo del Big Bang. Como en todo, siempre existen detractores y Battaner rememoró en este punto una cita de San Agustín, diciendo que "los herejes son necesarios", en el sentido -a mi entender- de que siempre resulta beneficioso que algún sector discrepe para que el resto de la comunidad científica no se duerma en los laureles. Secuencialmente, en orden cronológico, el profesor nos habló sobre el Universo Estático y el Principio Cosmológico, la Hipótesis del Átomo Primitivo, el Modelo de Estado Estacionario, la Nucleosíntesis Primordial, la predicción de la Radiación de Fondo de Microondas y su posterior detección, la Inflación Cósmica y la Aceleración de la Expansión del Universo (energía oscura). Pero resulta que las teorías las hacen los hombres, los científicos y, éstos, con sus carencias o con sus toques de genialidad, paso a paso, cayéndose y volviendo a levantarse, hacen posible reducir lo observado en la naturaleza a un lenguaje que, si hay éxito, tendrá carácter de ley física. Así, en la conferencia se rememoró a los personajes que pusieron los ladrillos de la actual cosmología física, siempre desde un punto de vista relativístico: Einstein, de Sitter, Curtis, Shapley, Friedmann, Hubble, Lemaître, Humason, Zwicky, Bondi, Gold, Hoyle, Gamow, Alpher, Penzias, Wilson, Guth. Unos, eminentemente teóricos; otros, acérrimos observadores, pero siempre complementarios y encaminados hacia un fin común: entender la estructura a gran escala y la dinámica del Universo; su origen, evolución y su destino. Como decía Einstein, "lo más incomprensible del Universo, es que sea comprensible".

Un expresivo momento de la conferencia.
A mi modo de ver, una de las cuestiones que más llamó la atención de los asistentes fue la de la energía oscura. Parece que el Universo se expande cada vez más rápido y este efecto se explica muy bien introduciendo la energía oscura como una fuerza gravitacional repulsiva que acelera la expansión. Así, el "mayor error" de Einstein -su constante cosmológica- parece no ser al fin y a la postre una idea tan descabellada. Como comentó Battaner, "Einstein tiene razón hasta cuando se equivoca".

Battaner escucha muy concentrado una de las preguntas del público.

El bibliotecario de Syrma llevó varios libros de Battaner para que nos los firmara.

Retrato de familia con algunos amigos.
El turno para preguntas, estuvo muy animado, ya que el tema da para mucho y procura muchas inquietudes y es atractivo para el público: ¿cómo será el final del Universo?, ¿se expandirá eternamente?, ¿el nuestro, forma parte de un multiverso más grande?, ... En fin, vivimos un rato apasionante y estoy seguro de que cada uno de nosotros nos fuimos a nuestro rincón del universo urbanita forzando nuestras neuronas con estas cuestiones cosmológicas. En mi caso particular, anoche pensé hasta tarde en mi Universo; eso sí, en mi localización espacio-temporal, a las seis de la mañana de hoy, inexorablemente, el despertador comprimió el aire con su zumbido habitual. Sigo aquí.

jueves, 28 de octubre de 2010

II CICLO DE CONFERENCIAS CARLOS SÁNCHEZ MAGRO

El martes por la tarde asistí a la inauguración del II Ciclo de Conferencias Carlos Sánchez Magro, que por segundo año consecutivo se celebra en memoria del eminente astrofísico vallisoletano y que está organizado por el Museo de la Ciencia de Valladolid, la Sociedad Astronómica Syrma y el Grupo Universitario de Astronomía. Las conferencias se imparten en el auditorio del Museo de la Ciencia y en esta edición consta de tres intervenciones muy interesantes que iré comentando por aquí a medida que se vayan celebrando. Por cierto, antes de continuar me gustaría comentar que si ya existe un telescopio profesional en el Observatorio del Teide y un asteroide que llevan el nombre de Carlos Sánchez, la ciudad de Valladolid, hace aproximadamente un año, quiso también hacer un reconocimiento a este ilustre astrofísico poniéndole su nombre a una de sus calles en un barrio de reciente creación. Y no solo eso, sino que las calles de esa urbanización llevan nombres astronómicos. Sin duda una agradable iniciativa. Aquí tenéis la prueba: hace unos meses salí de reportero pues la calle en cuestión queda cerca de mi casa.
La calle de Carlos Sánchez en Valladolid.

Un nuevo barrio muy astronómico cuya calle principal es la de Carlos Sánchez.
Cartel anunciador del Ciclo.
La primera conferencia corrió a cargo de Roi Alonso Sobrino, un joven astrofísico igualmente vallisoletano, cuya carrera profesional, plena de éxitos, es ya imparable. Ya comenté algo sobre Alonso por aquí hace unos meses. A día de hoy, sigue trabajando como investigador en la misión Corot. Con una ponencia titulada Los exoplanetas: crónica de un descubrimiento anunciado y de muchos inesperados, nos mostró todos los entresijos de su trabajo, consistente en la detección y caracterización de planetas extrasolares en estrellas de tipo solar utilizando el método de los tránsitos.
Portada de la presentación.
Podríamos decir que ésta es una de las disciplinas de moda en astrofísica. La búsqueda de planetas extrasolares de tipo terrestre localizados en la llamada zona de habitabilidad (la distancia planeta- estrella debe permitir la existencia de agua líquida) es uno de los objetivos más perseguidos hoy en día.

Un instante de la conferencia. Roi Alonso hablaba aquí de Otto Struve, un verdadero visionario que ya en 1954  vaticinó la existencia de planetas fuera del sistema solar y avanzó las posibles técnicas para su detección.

Parece lógico pensar que los planetas de tipo terrestre se hallen en órbita alrededor de estrellas enanas y relativamente frías (tal es el caso del Sol), e incluso en enanas de tipo K o M (estas últimas son las más abundantes en el censo galáctico), entre otras cosas porque los escombros tras la formación de la estrella madre serán relativamente poco cuantiosos y, por consiguiente, los presumibles discos protoplanetarios que se conformen darán lugar a planetas pequeños. Por otro lado, la masa de un planeta idóneo para la vida debería poseer una masa comprendida entre 1 y 10 veces la masa de la Tierra, ser capaz de albergar su propia atmósfera y no ser tan masivo como para contener demasiado hidrógeno. Lógicamente, todas estas premisas se basan en la búsqueda de la "vida" fuera del sistema solar basada en el carbono. En palabras de Roi Alonso "buscamos lo que conocemos".

El conferenciante comentó también que en el curso de las investigaciones aparecen otras líneas de estudio paralelas e inesperadas. Tal es el caso de poder sacar conclusiones acerca de las propias manchas "solares" de la estrella anfitriona, cuando un planeta pasa por delante de ellas durante su tránsito.

La conferencia fue amena y estuvo perfectamente expuesta. Finalizó, como de costumbre, con una rueda de preguntas formuladas por el nutrido público asistente. Por mi parte y dado mi interés en el tema, pregunté al conferenciante sobre la posibilidad de la existencia de planetas habitables en sistemas binarios. Todos tenemos en mente, gracias a las películas de ciencia ficción, bellos atardeceres con dos estrellas en el cielo. Me comentó que era un pregunta interesante y que efectivamente, dada su abundancia, son muchas las estrellas dobles que caen bajo los detectores. En sistemas binarios muy cerrados los hipotéticos planetas en órbita estarían sometidos a unas condiciones extremas con continuas avalanchas de radiación y viento estelar que alterarían sus atmósferas, a la vez que su dinámica sería muy inestable y se producirían frecuentes colisiones. Los planetas podrían ser expulsados hacia órbitas más externas donde quizá podrían alcanzar cierta estabilidad orbital pero fuera ya de la zona de habitabilidad. En sistemas binarios separados podrían orbitar planetas de manera independiente a cada una de las estrellas del par, mientras éstas hacen lo propio alrededores del centro de masas. Quizá este caso, de una manera muy general, pudiera ser el más favorable para albergar planetas habitables. Se han realizado simulaciones con modelos de las más variadas configuraciones, y el problema es altamente complejo, aunque pienso que la observación, tarde o temprano, dará soluciones al respecto. Solo es cuestión de tiempo. Nadie imaginaba antes de 1995 que, a día de hoy, habría censados casi 500 planetas en otras estrellas. Hasta aquí.

Posando con Roi Alonso.