La noche es la mitad de la vida, y la mitad mejor. Goethe



domingo, 19 de enero de 2014

LA QUIMERA DE UN FUERA DE CONTEXTO



Ha llegado a mis manos esta preciosa pareja. Se localizan en un rincón de la parcela de Orión, las vemos separadas por casi tres segundos de arco de separación y distan de nosotros 290 años luz. Ligero desequilibrio en magnitudes  (12,20 y 12,99), pero con un aspecto elegante y contenido, con la justa sobriedad. Aunque en la imagen no se aprecia, los colores son muy cálidos por ser dos astros rojizos de la secuencia principal con clases espectrales K4V y K9V. La pareja solo ha sido observada en dos ocasiones, la última vez en 2012, y desde 1831 los parámetros no ha variado en absoluto, por lo que es claro su movimiento propio común y su más que probable relación física. Pero aún hay más. Casi exactamente al norte de este par, a una distancia en torno a los 212", deslumbra una brillante estrella de magnitud 7,1 de color blanco-azulado y espectro A2V. Gracias a esta "enorme separación" podemos ver a las tres componentes sin problema; de otra manera, la débil parejita sería engullida por los efectos de la gran diferencia de magnitud.  Como puede intuirse, las tres estrellas están relacionadas, ya que el movimiento propio de la "nueva estrella principal" es idéntico al del sistema cerrado, así como su distancia.  Sin duda, un sugerente sistema triple. Mirad qué estampa. 


Pero juguemos algo más con el zoom para alejarnos un poco y poder observar cómo es el  entorno que rodea a nuestro sistema triple.


¿Cómo puede ser? Algo hemos hecho mal. ¿Qué ha ocurrido? Invirtamos el proceso de nuevo. A ver...


Sí, lo confieso, la historia hasta aquí contada es un simple hilo argumental, un recurso inventado con el fin de hacer patente lo que puede ocurrir si sacamos las cosas de su contexto habitual. La realidad puede distorsionarse todo lo que se nos antoje simplemente dejando volar la imaginación y siempre en base a eliminar las cosas que puedan estorbar a nuestros fines. Mayormente, estamos hablando de eso que viene a calificarse como fraude. Y aprovecho aquí para reivindicar la virtud por excelencia de la que debe hacer gala todo astrónomo que se precie: la honestidad.

La "estrella principal" de nuestro relato no es otra cosa que la Luna llena de enero (la llamada Luna del Lobo), la cual, desdibujada por el efecto de las nubes y una vez aislada y sin referencias, puede tomar el aspecto de una estrella brillante bastante saturada registrada por una CCD. Pero, ¿y nuestra pareja de "enanas rojas"? Puede parecer increíble pero no es más que el planeta Júpiter... movido. Nada más sencillo:  la realidad siempre supera a la ficción.
Me explicaré. La imagen fue tomada el 15 de enero en torno a las 22:00 horas por mi amiga Susana Suárez, desde Zaratán, Valladolid. Susana es una mujer incansable, luchadora y tremendamente ocupada e implicada. Aunque sus días son laboral y socialmente muy intensos, siempre reserva unos segundos para  la astronomía. A veces, literalmente, le bastan unos pocos segundos para mirar al cielo, sacar el teléfono y tomar una instantánea. Así, sin más florituras, se puede inmortalizar una bonita estampa: en este caso la conjunción de la Luna con Júpiter. El carácter doble de Júpiter en la imagen se debe precisamente a la espontaneidad de la captura fotográfica, que se hizo a pulso en plena calle. Obviamente, la Luna también está movida pero el pequeño desplazamiento angular es apenas imperceptible al tratarse de una fuente mucho más extensa.

Como bien me apuntaba Susana en su correo, faltaban unas pocas horas para que esta Luna llena alcanzara el apogeo, el punto más lejano de su  órbita elíptica alrededor de la Tierra. El caso es contado hoy en la página de la NASA, Astronomy Picture of the Day, donde se explica que esa Luna llena del apogeo será la más pequeña de 2014. Obviamente, la diferencia en el tamaño angular aparente entre las Lunas llenas más grandes y las más pequeñas es difícil de apreciar a simple vista porque la diferencia en distancia entre el apogeo y el perigeo es tan solo de unos 50000 km, mientras que la distancia media a la Luna es de 385000 km. También se apunta que esta Luna llena del apogeo ha sido la más pequeña de los últimos 1000 años y mantendrá el título hasta que una Luna llena ligeramente más pequeña se lo arrebate muy cerca del apogeo del año 2154. La imagen que acompaña estos comentarios es una preciosidad: el Observatorio Lick ante una enorme luna saliente. No deja de ser curioso que este observatorio, en el siglo pasado,  fue cuna de intensas y muy fructíferas observaciones de estrellas dobles. Parece que hemos cerrado el círculo y hemos vuelto a las dobles.


Agradezco a Susana sus imágenes (no son estas las primeras que me regala) porque son ejemplo de frescura y de amor por la astronomía en el más puro estado: siempre, cada día, debe existir un momento para mirar al cielo. Es una sana costumbre que nos hace más humildes y eso es de agradecer, pues la humildad siempre es enriquecedora. Eso sí, seamos protagonistas, que no nos lo cuenten. Si no lo hacemos así correremos el riesgo de que algunas mentes retorcidas puedan hacernos creer en una quimera sacando las cosas de su contexto natural. Ad astra.

lunes, 6 de enero de 2014

OED12 DISPONIBLE


En esta ocasión presentamos un nuevo número de El observador que es muy especial y que esperamos sea recordado durante mucho tiempo. Y no es para menos. Con motivo del 25 aniversario del “Catálogo de Estrellas Dobles Visuales” de José Luis Comellas (Equipo Sirius, 1988) presentamos una nueva versión actualizada y mejorada que esperemos sea tan útil y consultada como aquella primera. Hablar de José Luis Comellas, director honorífico de esta revista, es para muchos de nosotros como hablar de un padre que, paciente y lleno de ilusión, nos ha enseñado a observar a través del telescopio y a disfrutar con todos los objetos que encontrábamos siguiendo cada uno de sus sabios consejos. Evidentemente, uno de esos objetos fueron nuestras queridas estrellas dobles. Las descripciones que nos hacía de ellas eran maravillosas, sus tonalidades cromáticas, todos sus escondidos matices. Él supo transmitirnos ese amor y esa pasión por las estrellas dobles y quizás sea por eso que muchos de nosotros estaremos ya unidos a ellas el resto de nuestras vidas. Por este motivo actualizar su catálogo, el Catálogo de Estrellas Dobles Visuales de Comellas, es algo muy especial y al mismo tiempo emotivo para todos nosotros. Esperemos que en el trabajo realizado hayamos conseguido contagiar un poco de toda esa pasión que él nos transmitió.



El catálogo que presentamos es descargable en formato Excel y para acceder a él hemos diseñado una atractiva página web especial, en la que además, a modo de homenaje, ofrecemos una gran cantidad de notas biográficas e imágenes del profesor Comellas. Sin duda será un emotivo lugar de encuentro, un punto de reunión con el maestro, donde los usuarios podrán dejar incluso sus comentarios personales. Accede a este sitio haciendo clic en el siguiente enlace:

Como de costumbre, OED12 viene cargado de buenos e importantes artículos. En el área de caracterización astrofísica de nuevos pares de movimiento propio común, nuestros habituales Krawczenko y Lasgoity, desde la Argentina, nos ofrecen dos excelentes estudios en la línea de investigación de calidad que nos tienen acostumbrados. Por otro lado, el aspecto puramente observacional está perfectamente defendido por los ya veteranos observadores Ribé, Carro (desde California), Benavides y Granado (nuestra querida y valorada doblista, estrenando nuevo observatorio), quienes presentan precisas listas de medidas por lo general de estrellas dobles abandonadas. Muy destacable, por la innovación en la técnica de observación (lucky imaging + uso de filtro IR) el trabajo de nuestro compañero, coeditor de esta revista, Rafael Benavides. A todas estas observaciones hay que añadir los resultados de la quinta y sexta campañas del Proyecto SEDA-WDS: dobles abandonadas en Ursa Minor, Tucana, Corona Borealis y Volans, gracias a las aportaciones de otros diez observadores.


Nos gustaría hacer referencia al carácter cada vez más internacional de El Observador -hecho que nos llena de satisfacción-, en el sentido de poder publicar trabajos de numerosos autores cuyas lenguas maternas no son el castellano. En este número, son ejemplos representativos las aportaciones de  Gianluca Sordiglioni (Italia), Gianni Galli (Italia), Joerg S. Schlimmer (Alemania), Joseph M. Carro (Estados Unidos) y del astrofísico, experto en cuerpos menores, Mark Kidger (Inglaterra).

Incluimos en OED12 una nueva sección, como anexo a la sección Actualidad, destinada a difundir todas aquellas noticias relevantes concernientes a la Comisión 26 (estrellas dobles y múltiples) de la Unión Astronómica Internacional.

Para finalizar, nos gustaría comentar lo que sin duda será un hito dentro de la astronomía en un futuro cercano. Nos referimos a la labor que el telescopio espacial Gaia (lanzado el pasado 19 de diciembre) desarrollará durante los próximos cinco años. Los precisos resultados científicos de esta misión de la Agencia Espacial Europea (ESA) revolucionarán todas las especialidades astronómicas, entre ellas la nuestra, las estrellas dobles. Puede que aún no alcancemos a vislumbrar la verdadera dimensión de la revolución que se avecina; puede que no seamos capaces de asimilar que se ha dado el primer paso hacia una nueva astronomía; pero no habrá que esperar mucho para comprobarlo. Que quede constancia aquí de este vaticinio. Ad Astra.


Los editores

lunes, 30 de diciembre de 2013

CON MIS MEJORES DESEOS


martes, 24 de diciembre de 2013

LA ODISEA DE GAIA

Gaia abandonó el campo de atracción terrestre en la mañana del 19 de diciembre de 2013 (10:12 hora española) desde la base de lanzamiento de la Agencia Espacial Europea (ESA) situada en Kourou, Guayana francesa. El empuje capaz de alcanzar la velocidad de escape fue proporcionado por un cohete Soyuz ST-B/Fregat-MT. Gaia es una misión largamente esperada  -y una de las más deseadas- por la comunidad científica. Durante los años que ha durado el proceso de fabricación una gran expectación ha embargado a los astrónomos de todo el mundo. Gaia, telescopio sucesor de  Hipparcos, supondrá una revolución de tal dimensión, que asentará unos nuevos cimientos para nuestra querida y vieja astronomía. La casa monoplanta de Urania se reinventará al fin en un erguido rascacielos en tres dimensiones. 


Representación artística de Gaia. Crédito: ESA.

El objetivo de Gaia es hacer el más grande y preciso mapa tridimensional de nuestra galaxia, observando mil millones de estrellas (alrededor del 1% de su población), y además hacerlo con una precisión sin precedentes. Como misión eminentemente astrométrica, el telescopio obtendrá un catálogo de estrellas hasta la magnitud 20 con esos mil millones de entradas, determinando posiciones, distancias y movimiento propio anual de las estrellas con una precisión de unos 20 microsegundos de arco a magnitud 15 y unos 200 microsegundos de arco a magnitud 20. Además, aportará medidas fotométricas, obteniendo observaciones multicolor y multiépoca de cada objeto detectado. Como complemento final también se realizarán medidas de velocidad radial. Estos datos servirán para trazar el mapa en 3D de las estrellas de la Vía Láctea. A la vez, se creará el mapa de sus movimientos, datos imprescindibles para profundizar en el estudio del origen y evolución de la Galaxia. Las medidas fotométricas proveerán las propiedades físicas detalladas de cada estrella observada, caracterizando su luminosidad, temperatura, gravedad superficial, y la composición en elementos químicos. Este masivo censo estelar proporcionará los datos observacionales básicos para abordar un amplio rango de problemas importantes relacionados con el origen, estructura, evolución e historia de nuestra Galaxia. Un gran número de cuásares y galaxias, planetas extrasolares, y de cuerpos del sistema solar se podrán medir simultáneamente y es de esperar que se descubrirán miles de nuevos objetos de todo tipo no catalogados. De igual forma, será posible verificar con más datos la Teoría de la Relatividad General de Albert Einstein.
 Barriendo para casa (para la mía),  hago hincapié en el ingente número de nuevos sistemas binarios que se detectarán (y digo sistemas binarios, no estrellas dobles). Ya he comentado en varios de mis artículos la gran relevancia que tendrá para la astronomía de las estrellas dobles disponer de un catálogo astrométrico tan preciso y detallado. Al fin, ya no habrá razón para catalogar nuevos pares en WDS a diestro y siniestro sin el más mínimo criterio. Accediendo al catálogo Gaia prácticamente será inmediato asignar o no binariedad a una pareja de estrellas, con un alto grado de efectividad: distancias y movimientos propios muy precisos permitirán discernir rápidamente un par óptico de otro físico. Ahora, en WDS coexisten  (por razones obvias) estrellas dobles ópticas con otras pocas físicas y orbitales. No me equivocaré si digo que después de Gaia el catálogo WDS pasará a estar caracterizado de manera precisa rondando el 100%. El avance en el estudio de los sistemas estelares binarios experimentará un avance rompedor. No hay más que leer las previsiones que sobre este área ha publicado la ESA: "Gaia resolverá todas las binarias con separaciones por encima de los 20 milisegundos de arco, siempre que las componentes tengan una diferencia de magnitud moderada. Al mismo tiempo estudiará sistemas resueltos de una gran variedad de poblaciones estelares: regiones cercanas de formación estelar, cúmulos abiertos y asociaciones, así como binarias de campo de diversas edades. La alta precisión de los paralajes y los movimientos propios de Gaia posibilitarán la identificación de sistemas binarios abiertos entre las estrellas observadas individualmente.
Gaia detectará la mayoría de los previstos diez millones de pares (hasta la magnitud 20) a menos de 250 pc del Sol. Aunque la proporción de binarias decrece marcadamente con la distancia, se detectarán alrededor de 60 millones de pares. Esta enorme muestra puede ser utilizada para investigar grupos de edad, variabilidad y las posibles tendencias evolutivas de la frecuencia de binarias a diferentes periodos orbitales". Abrumador. 



La historia de Gaia parte del gran éxito obtenido por la misión Hipparcos, también de la ESA, y la idea empezó a tomar forma en 1993. Seis años después, se presentó un proyecto en firme y en el año 2000 la misión fue aceptada por el Science Programme Committee de la ESA. Así pues, han transcurrido 20 años desde entonces, años que han ocupado en muchos casos la última etapa de la vida profesional de un buen número de los profesionales involucrados. No es de extrañar, después de tanta dedicación, que  el día del lanzamiento existiera tanta tensión y nerviosismo en los equipos humanos.
El periodo de observación  activo de Gaia durará 5 años y el  complejo procedimiento de reducción de los datos se hará de forma escalonada hasta confeccionar los productos científicos definitivos. Mirad que logo tan bueno han diseñado al respecto.

Data Cube de la Galaxia en 3D en la palma de la mano. Crédito: equipo Gaia de la Universidad de Barcelona.

Últimas fases de montaje en 2011. A la derecha, uno de los dos espejos gemelos de este telescopio doble. Crédito: equipo Gaia de la Universidad de Barcelona.


 Uno de los dos espejos gemelos primarios de Gaia. Sus dimensiones son 1,45 x 0,5 m. Crédito: ESA / EADS Astrium / Safran-Sagem.

Una curiosidad muy interesante es el método que utiliza Gaia para escanear el firmamento. El principio básico de medición implementado en Gaia es muy similar al que se utilizó en Hipparcos. Consiste en dos telescopios observando al tiempo en dos direcciones de visión muy separadas en el cielo. Esta separación angular entre los espejos (el llamado ángulo básico) es de 106,5º.  Gaia gira sobre sí mismo (una vez cada seis horas)  y  este movimiento se combina con otro de precesión en un ángulo de 45º. El preciso mapa estelar se construirá en base a la comparación de la posición de parejas de estrellas en diferentes partes del cielo durante cinco años. Al final de la misión cada estrella habrá sido observada entre 40 y 220 veces (70 en promedio).

Esquema de la geometría involucrada en el procedimiento de medición. Traducción y edición del gráfico original de la ESA.



Mil millones de píxeles para mil millones de estrellas. Este slogan ha sido muy empleado estos últimos días en los medios. Efectivamente, Gaia dispone de 106 cámaras CCD (con un total de casi mil millones de píxeles) los cuales son los responsables de detectar la luz de las estrellas que llega a los dos telescopios. Todos estos detectores CCD están montados en el plano focal más grande que se haya construido para una misión espacial: 104 x 42 cm. Son de tres tipos diferentes según se destinen a la astrometría, a la espectrofotometría azul y roja o a la espectoscopia de alta resolución.

Los ojos de Gaia. Crédito: equipo Gaia de la Universidad de Barcelona.

Me parece muy relevante conocer las especificaciones de los diferentes componentes de Gaia, por eso he querido incluir una tabla resumen con esas cifras características que definen al telescopio de una manera rápida.

Masa
2030 kg
Diámetro parasol
11 metros
Longitud focal
35 metros
Espejos primarios
1,45 x 0,5 metros
Número de espejos
10
Cantidad de CCD
106
Número de píxeles por CCD
4500 x 1966
Número total de píxeles
938 Megapíxeles
Tamaño de píxel
10 x 30 micras
Tamaño angular de píxel
59 x 177 msa
Consumo de energía
1720 W
Vida útil
5 años
Coste
700 millones de €

La participación española en la misión Gaia ha sido aproximadamente del 10%, una cifra nada despreciable. El equipo de científicos españoles de la Universidad de Barcelona que trabaja en Gaia ha editado varios videos para dar a conocer la participación de España en el proyecto y la ciencia que aportará Gaia. Son tremendamente interesantes; tanto es así, que han ganado el premio "Ciencia en Acción" 2013. Podéis verlos en la web; sin embargo, inserto dos de ellos. 




El día del lanzamiento la expectación era desbordante. La ESA  planificó tres actos oficiales en nuestro país para la divulgación del lanzamiento el 19 de diciembre: Madrid, Barcelona y Valladolid.  Efectivamente, por este motivo, la Sección de Física de la Universidad de Valladolid en colaboración con la ESA, organizó una jornada académica en el Aula Magna de la Facultad de Ciencias (Campus Miguel Delibes), dirigida al público en general y a profesores y alumnos del ámbito universitario relacionados con la ciencia y la ingeniería de vanguardia. El contenido de la agenda se centró en la difusión de las actividades de la Agencia Espacial Europea, la presentación y explicación de la misión GAIA, y la retransmisión en directo del lanzamiento. La ESA estuvo representada por uno de los investigadores de la misión, el palentino César García Marirrodriga (y Jefe de Proyecto de la Misión LISA Pathfinder), perteneciente al centro tecnológico ubicado en Holanda, con quien los universitarios pudieron conocer de primera mano la gestión de las misiones científicas de la Agencia. La organización y la coordinación del evento corrió a cargo de Abel Calle Montes, profesor titular del Departamento de Física Aplicada y responsable del Grupo de investigación "Espacio" de la Universidad de Valladolid, presidente de la Sección de Física de la UVa y Vice-Presidente de la Asociación Española de Teledetección. A destacar, la dedicación y el esfuerzo de estos dos protagonistas. Mi interés por esta misión no es a estas alturas un secreto. Mi sorpresa vino cuando a través de mi asociación, Syrma, y del Grupo Universitario de Astronomía (GUA), entidades colaboradores en el acto, recibí con el beneplácito del comité organizador, la invitación formal a participar de forma activa. Mi tarea sería impartir una charla divulgativa para dar pie a la retransmisión del lanzamiento de Gaia. Acepté de inmediato y aprovecho ahora para agradecer a los responsables el ofrecimiento. Ha sido un honor y un orgullo poder aportar mi pequeña  contribución. Jamás olvidaré el día de Gaia. Este fue el cartel anunciador.


Llegué a la Facultad poco antes de las 9 de la mañana y me resultó sorprendente comprobar que el aforo del Aula Magna de Ciencias estaba prácticamente lleno. Es grato  evidenciar que la Ciencia tenga tanto poder de convocatoria entre una gran mayoría de estudiantes. Los que allí acudieron, en sus diversas ramas de estudio, serán los científicos que tomen el relevo dentro de unos pocos años. Actos como este, multitudinario a conciencia, demuestran el interés y el potencial de nuestros jóvenes. Mi enhorabuena a la UVa por su compromiso. Ratifico las palabras que me decía un profesor de Física ese mismo día: "los profesores universitarios han de ser vendedores de ilusión".

Panorámica del Aula Magna a primera hora de la mañana. Crédito: Abel Calle.

Continuemos, tras esta necesaria salvedad, con el relato.  El encuentro fue inaugurado por el Vicerrector de Investigación y Política Científica de la Universidad de Valladolid, D. José Manuel López. Tras su discurso de apertura llegó mi turno. Durante media hora conté a la audiencia qué es la astrometría (dado que Gaia es un telescopio eminentemente astrométrico) e hice un recorrido histórico por la evolución de la rama más antigua de la astronomía, hasta llegar al satélite Hipparcos, misión predecesora de Gaia. Expuse las diversas etapas de la astrometría en función de la instrumentación empleada a lo largo de la historia; desde la puramente visual usada por Hiparco de Nicea, hasta las más modernas técnicas CCD en el espacio. Aquí la portada de mi presentación.


Resumen final de mi intervención. Evolución de la astrometría según la precisión de las observaciones, con Gaia como más moderno eslabón. El gráfico de la Luna, el elefante y la mariposa, hace alusión a la precisión que alcanzará Gaia en su observaciones: Hipparcos fue capaz de medir el tamaño de un elefante situado sobre la Luna observado desde la Tierra. Gaia está preparado para hacer lo propio con una mariposa. Me parece exquisita y sutil la comparación cuantitativa y revela claramente el salto de gigante que experimentará la astronomía. La nueva astronomía.

Un instante de mi intervención titulada Astrometría: cartografía de la Galaxia. Encantado de lucir en la solapa el pin oficial de Gaia, regalo de la ESA a través de su representante.

Después dimos paso a la conexión en directo para presenciar el lanzamiento, que transcurrió sin ninguna interrupción. Había nerviosismo entre los que allí estábamos, se palpaba. 

Abel Calle presentando el siguiente punto del programa: el lanzamiento. Faltan 10 minutos y 14 segundos en esta instantánea. El color verde del cronómetro regresivo situado en la parte superior derecha de la pantalla indica que todo va bien en el Puerto Espacial.

Las primeras imágenes desde Kourou mostraban el cohete en la rampa de lanzamiento. Un montón de logos y emblemas adornaban la cofia del Soyuz  donde se alojaba Gaia en una especie de posición fetal, plegado, con unas ganas inmensas de volar. 

César García, el representante de la ESA, oculto tras la pantalla del ordenador iba comentando en directo los detalles y traduciendo simultáneamente. Algo más de dos minutos para el despegue.

Infografía de la cofia del cohete lanzador. En su interior Gaia acoplado al módulo Fregat. Crédito: EADS Astrium.

Dos segundos !!Arriba!!


Comienza la odisea. Crédito: ESA.

Momentos más importantes del lanzamiento. Crédito ESA.

Después de unos minutos, ante la evidente normalidad del proceso de despegue, la audiencia del Aula Magna proclamó su descanso emocional con un efusivo aplauso, que volvió a repetirse en torno a los 41 minutos tras el despegue, momento clave en que el módulo Fregat dio libertad a Gaia camino de su órbita definitiva. Esta es una órbita de Lissajous en torno al punto de Lagrange L2 del sistema Sol-Tierra, a 1,5 millones de kilómetros. Gaia observará las estrellas desde esa posición en el espacio, donde se da un ambiente térmico estable, con una eficiencia de observación altísima (porque el Sol, la Tierra y la Luna estarán detrás de los instrumentos de observación) y una radiación moderada. Gaia tardará 30 días en llegar a L2.
Finalmente, el último aplauso unánime de la mañana sobrevino cuando el parasol se desplegó en una secuencia automática de 10 minutos de duración, completada alrededor de 88 minutos después del lanzamiento.


Entre estos hechos César García dio inicio a su presentación, titulada Gaia Mission Summary, dando cuenta de todos los pormenores técnicos y científicos involucrados en el proyecto.  Y lo hizo de una manera clara y amena. Ved algunos instantes de la intervención. Terminada la conferencia se inició un turno de preguntas. Hay que decir que hubo muchas e interesantes y se estableció un animado debate. 



César García, respondiendo a las preguntas de los asistentes.

Ya en la recta final de la mañana, hubo dos intervenciones más como complemento perfecto a todo lo desarrollado hasta el momento. Los compañeros de la Agrupación Astronómica Palentina, en una numerosa representación, dieron a conocer sus actividades dentro del ámbito astronómico, a la vez que quisieron estar presentes para acompañar a su paisano y representante de la ESA, César García. Por otro lado, la directora del Museo de la Ciencia de Valladolid, la astrofísica Inés Hidalgo, hizo una estupenda valoración del evento y publicitó como ella solo sabe hacerlo las próximas actividades que se llevarán a cabo en el museo.

José Alberto Illera, secretario de la AAP, durante su intervención.

Inés Hidalgo, Directora del Museo de la Ciencia de Valladolid.

Pasaban las 12:30 de la mañana cuando se clausuró el acto oficial de la presentación y el lanzamiento de la misión Gaia. El éxito de la convocatoria sobrepasó, a mi juicio, todas las expectativas, lo que viene a demostrar que el ambiente académico en el Campus vallisoletano goza de una salud excelente. Ojalá que se repitan con frecuencia encuentros de este tipo y que tomen buena nota los responsables. En definitiva, la Universidad es eso, cultura, formación e ilusión por los cuatro costados. En cuanto a mí, decir que ha sido un placer compartir este tiempo con unos grandes profesionales y mejores personas.

Abel Calle clausurando el acto. Su rostro denota la satisfacción plena por el éxito del evento y por el perfecto lanzamiento de Gaia.

Los organizadores y participantes hicimos la típica pose de recuerdo tras las palabras de clausura del profesor Abel Calle. Después, y fue algo muy celebrado, se repartió el póster oficial de la misión (gentilmente enviados por la ESA) entre los asistentes. 

Organizadores y participantes. Crédito: AAP.


Los asistentes recogiendo como recuerdo el póster oficial de la misión. Crédito: Abel Calle.

Para finalizar esta extensa -pero necesaria- crónica, dejo -como ya es habitual- la felicitación navideña del equipo editor de El Observador de Estrellas Dobles. Cumplimos el quinto año de vida y estamos orgullosos de la revista. Eso sí, todo ello gracias a los colaboradores que número a número llenan nuestras páginas con sus artículos. Un fuerte abrazo a todos.
Y a Gaia, buen viaje y mejor salud. Daré cuenta aquí cuando llegue a su punto de trabajo. Se ha dado el paso hacia una nueva Astronomía. !Y qué suerte que lo estemos presenciando! Ad Astra.



lunes, 16 de diciembre de 2013

CENTRO ASTRONÓMICO DE TIEDRA

En Castilla y León estamos de enhorabuena: se acaba de inaugurar oficialmente el Centro Astronómico de Tiedra (en lo sucesivo CAT). Situado en la localidad de Tiedra, en Valladolid, se asienta en un enclave privilegiado por la oscuridad de su cielo nocturno y alto índice de noches despejadas a lo largo del año.  Iniciativa de la empresa Cielo y Tiedra S. L., el CAT es un espacio creado para la divulgación de la astronomía cuyos fines son la promoción del conocimiento científico y la recreación de sus visitantes, tanto para los que ya se mueven con agilidad por el cielo o para los que tienen su primer acercamiento.



La propuesta, con una inversión inicial que ronda el medio millón de euros, es tremendamente tentadora, pues los promotores, mediante paquetes turísticos especiales acercarán al visitante el conjunto de los recursos culturales, gastronómicos y naturales de una zona verdaderamente cargada de posibilidades de disfrute. Cielo y Tiedra quiere contribuir a que la experiencia terrestre del viajero esté a la altura de la astronómica a través de una oferta turística verdaderamente fascinante. Y en verdad saben de lo que hablan, ya que el entorno ofrece multitud de aspectos atrayentes por su naturaleza, patrimonio, gastronomía, enoturismo, etc., en perfecta conjugación con alojamientos rurales de la más alta calidad. En definitiva, una empresa valiente, atrevida e innovadora a la que deseo el mayor de los éxitos y que se cumplan las previsiones de 30000 visitantes anuales.
El CAT se ha inaugurado oficialmente el pasado viernes día 13 de diciembre en presencia de una variada representación de autoridades locales. Además del clásico descubrimiento de una placa conmemorativa, los invitados al acto tuvieron la ocasión de recorrer el centro y visitar todas sus dependencias. Aquí la foto oficial.

Presentación del Centro Astronómico de Tiedra a la autoridades invitadas. Crédito: Diario El Día de Valladolid, Agencia Ical.

Fernando  Cabrerizo, Director Técnico del CAT (en primer plano), mostrando las instalaciones a la representación local. Crédito: Diario El Día de Valladolid, Agencia Ical.


Si bien la inauguración oficial acaba de celebrarse, el CAT ha estado en rodaje desde primeros de noviembre y ha abierto sus puertas en jornadas especiales a los vecinos de Tiedra y las Asociaciones de Astrónomos Aficionados de Castilla y León. En mi caso, como miembro de Syrma, pude acudir con invitación el 7 de noviembre. Debido a ello en la documentación gráfica que presento hay imágenes de las dos visitas.



Aproximación al CAT. Crédito: Ángel Gómez Roldán.

El Centro es un enclave de concepción tremendamente moderna, cuyo diseño, por la singularidad de que muchas de las paredes de las edificaciones están inclinadas, atrae a primera vista. El edificio del complejo de una sola planta, íntegramente en color blanco, acoge  el hall de recepción, una zona de tienda de souvenirs y exposiciones, la zona de audiovisuales para cursos y conferencias, la zona de oficinas y servicios, el planetario y dos observatorios.  Una vez dentro del recinto disponemos de un buen aparcamiento. Todas las áreas diferenciadas están comunicadas por caminos de hormigón.  De noche estos accesos están señalizados mediante luces rojas de poca intensidad. El efecto es impresionante. 

Entrada al reciento, el parking a la derecha.

Panorámica general. Sí, es de noche, los puntitos son estrellas. Crédito: Fernando Cabrerizo.

La señalización de los caminos en luz roja nos recuerda dónde estamos. Crédito: Fernando Cabrerizo.

Placa con el logotipo del CAT situada junto a la puerta de entrada al edificio.

Nada más entrar a la recepción llama la atención un meteorito metálico de varios kilos de peso sobre el mostrador. No, no está en un vitrina o resguardado como es lo habitual. En Tiedra puedes tocarlo a tu antojo, darle vueltas y estudiarlo minuciosamente. Una gozada y una excelente manera de divulgar, sin remilgos. Mirad.

El meteorito de Tiedra va a ser muy comentado. 

En la zona de la tienda podemos encontrar el capricho astronómico a nuestra medida. Yo me agencié una camiseta con el logo del Centro.

Observatorios.
Se dispone de dos observatorios de techo corredizo excelentemente equipados. El Observatorio 1 está pensado para realizar principalmente observaciones planetarias, lunares y solares. La joya es un refractor APM - LZOS 175 mm,  1400 mm de focal, F/8, gobernado por una montura Celestron CGEM Pro. Jamás he visto Venus como con este instrumento. Un rápido test sobre Albireo me dejó boquiabierto: las estrellas parecían dianas, los anillos de difracción se veían a la perfección y eso que el cielo de ese día de noviembre no estaba para hacer fiestas.

Un servidor, al ocular de esta maravilla observando Albireo. Detrás mi amiga Amelia (derecha) y mi esposa a la izquierda. Curiosamente, el sábado por la tarde me llevé la agradable sorpresa de que esta foto está incluida en el tríptico  publicitario editado por el CAT. Crédito: Fernando Cabrerizo.

"Díptico" del tríptico, con la imagen aludida.

Observación de Venus a plena luz del día. Impresionante imagen. Crédito: Agrupación Astronómica Palentina.

No, no es la Luna. Se trata de Venus a plena luz del día fotografiado  en modo afocal y a pulso con mi cámara digital compacta en modo automático. Me salió a la primera. Según mi amiga Amelia, era como observar la Luna con unos prismáticos. 

En el Observatorio 2 hay instalado un reflector Dobson motorizado Sky-Watcher 16" SynScan GPS, 406 mm, 1800 mm de focal, F/4,4. Este observatorio está especialmente indicado para observación de cielo profundo. Además hay una buena dotación de otros telescopios menores, unos binoculares de gran formato y aún falta por llegar un H-alfa. 


Observatorio 2 para cielo profundo con el Dobson gigante. La observación de M 15 era un continuo chisporroteo de estrellas, aún a pesar de que la niebla iba acomodándose en Tiedra.

El Planetario
El CAT dotado de un moderno planetario con capacidad para 30 personas sentadas, bajo una cúpula de 7 metros de diámetro. Será el complemento ideal a las observaciones telescópicas, de la mano de mi compañero de Syrma, Fernando Cabrerizo, quien acumula una amplia experiencia en este tipo de divulgación. La sesión del sábado pasado fue una delicia. Mis felicitaciones, Fer.

Vista parcial del Planetario. Crédito: Agrupación Astronómica Palentina.

El aula y la zona de proyecciones
Para dar continuidad a la inauguración oficial la dirección del Centro abrió el día 14 un ciclo de conferencias bautizado El universo desde Tiedra.  Las dos primeras conferencias fueron impartidas por Carlos Pajares Vales (Catedrático de Física de Partículas de la Universidad de Santiago de Compostela) y Antonio Talavera Iniesta (Astrofísico del Observatorio XMM Newton, de la Agencia Espacial Europea (ESA)). De esta manera también se estrenó  el aula del CAT. Hay que decir que las dos intervenciones estuvieron fantásticas y la sala estuvo llena de público.



Los dos conferenciantes en el aula del CAT. A la izquierda, Carlos Pajares Vales y a la derecha, Antonio Talavera Iniesta. Tuve la ocasión de departir unos momentos con el profesor Pajares mientras hacíamos cola para observar. El reputado experto en física de partículas me pareció una persona muy cercana y afable.

El ágora exterior
 Fuera del edificio hay una zona diseñada para observar el cielo a simple vista o con prismáticos. Servirá también, por ejemplo,  para enseñar las constelaciones o para la observación de lluvias de meteoros. Se han construido varios bancos corridos diseñados para observar tumbados, que serán las delicias de los visitantes en las noches de verano.

Detalle de los bancos para la observación a simple vista. Estábamos observando el paso de la ISS por encima del cielo de Tiedra. Un ejemplo más de la excelente planificación de Cabrerizo: también se utilizó el ágora. Crédito: Agrupación Astronómica Palentina.

Como proyecto a corto-medio plazo si hay peticiones, los promotores del CAT pretenden ofrecer un parque de mini-observatorios individuales, incorporando otros 6000 metros cuadrados a la finca. Estos observatorios serán ofrecidos a astrónomos aficionados que deseen observar en Tiedra, trasladando allí sus equipos de observación de altas prestaciones. Se contempla la construcción bajo demanda de hasta 30 de estos albergues de techo corredizo, totalmente privados que estarán dotados de todas las instalaciones técnicas necesarias. Asimismo, se planea ofrecer otras 20 plataformas de hormigón para telescopios portátiles.

Aspecto final del CAT una vez se construya la batería de mini-observatorios. Crédito: CAT.

Además de las visitas y las observaciones, el CAT pretende ser un enclave divulgativo al más alto nivel de calidad y serán organizados talleres, cursos, conferencias, exposiciones y en fin, todo aquello que sirva para enseñar la astronomía y las ciencias afines. Por supuesto, también en el área académica mediante prácticas formativas y en el ámbito de la investigación.
Para confirmar la calidad del cielo de Tiedra y las bondades de los nuevos equipos, Cabrerizo, experto astrofotógrafo, ha realizado en estos meses un buen puñado de excelentes imágenes. Os dejo  una muestra.




Como suele ocurrir en este tipo de visitas, es fácil coincidir con amigos astronómicos. En esta ocasión fue un placer volver a saludar a Ángel Gómez Roldán, Director de la revista AstronomíA y a tres compañeros de la representación de la Agrupación Astronómica Palentina: José Antonio Sáez (presidente), Stanislaus J. Th. Erbrink (tesorero) y José Alberto Illera (secretario). 

Junto a Ángel Gómez, Director de AstronomíA.

Junto a mis amigos palentinos de la AAP.A mi derecha, José Alberto Illera. A mi izquierda, Stanislaus J. Th. Erbrink.

No quisiera terminar, sin volver a desear mucho éxito a esta realidad que ya es el Centro Astronómico de Tiedra. Será un placer, si es el caso, colaborar en lo que pueda. Y en lo relativo a las estrellas dobles, también se observarán en el CAT. No me cabe duda. Ad Astra.